(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) En España, denuncian que el Burgos de Antonio Caselli atraviesa una grave situación financiera. En los meses pasados, los dardos hacia la institución de la comunidad autónoma de Castilla y León llegaron desde un medio particular: Canal 54. No obstante, en los últimos días, otras voces han hablado de un problema severo en la entidad.

Específicamente, fue José Luis Fernández Manzanedo, presidente del Burgos CF Promesas, quien tras abandonar el Consejo de Administración, lanzó duras críticas hacia la institución. Según denunció en Burgos Deporte, hay "un montón de facturas acumuladas, todas impagadas por el Burgos CF, cuyo importe se eleva a unos €400.000, porque nosotros hemos cumplido con el Convenio firmado y hemos puesto a su disposición nuestras instalaciones, pero el Burgos no ha pagado nada, cero hasta el momento, ni el alquiler de la instalación".

Y siguió: "El equipo de tercera división está vivo gracias a que nosotros nos hemos hecho cargo del pago de los desplazamientos, arbitrajes e incluso las mutualidades, porque el Burgos únicamente ha pagado a los jugadores dos meses, el resto todo está pendiente". "Hemos enviado un burofax al Burgos CF reclamándole la deuda con los jugadores o dejarán de entrenar en nuestras instalaciones, está claro", sentenció.

Burgos Club de Fútbol Promesas fue fundado en el 2000 y es la filial o equipo de Reserva del Burgos CF. En mayo de 2020, Franco Caselli y José Luis Fernández Manzanedo firmaron un convenio por el que todos los equipos de las categorías inferiores pasarían a llamarse Burgos CF Promesas por un período de 15 años. Además, según Revista Forofos, Burgos CF se haría cargo de una buena parte del coste de mantenimiento de la Ciudad Deportiva de Castañares. De acuerdo a lo expresado por Manzanedo, "existía un compromiso de que el Burgos nos ayudara con €150.000 que nunca han llegado y llevamos €40.000 pagados en seguros sociales por los jugadores, porque desde el Burgos no han puesto nada".

 

La situación del entrenador

Unos meses atrás, en España se comentaba que existía una fuerte deuda contraída con el anterior DT de Burgos, José María Salmerón. A la vez, se indicaba que, por ese motivo, Julián Calero no había podido conseguir la licencia de la Real Federación Española de Fútbol para dirigir los partidos. El 15 de noviembre, mediante comunicado oficial, Burgos anunció que puso "en manos de la Justicia el conflicto con José María Salmerón y su cuerpo técnico, confiando que se resolverá favorablemente".

Lo mismo expresó Antonio Caselli, CEO de la entidad, cuando fue consultado por Doble Amarilla, negando cualquier deuda y agregando que las acusaciones partían de una campaña de Canal 54 en su contra.

También se informó que se trabajó desde el primer día "en conseguir la garantía que elevará a la RFEF para que esta proceda a habilitar al cuerpo técnico (comandado por Calero) en los próximos días". En comunicados posteriores, se desmintieron en su totalidad las acusaciones y se avisó que "el Burgos CF SAD demandará a toda persona física o jurídica que difunda o publique información falsa sin contrastar con documentación oficial, que calumnie o injurie a nuestra entidad".

Sin embargo, en la conversación con Burgos Deporte, Manzanedo expresó que la situación actual es muy crítica y habló de incumplimientos del accionista. "Si el Burgos no paga al anterior entrenador al término de la primera vuelta, en el partido ante Real Valladolid puede estar descendido, así de sencillo y así de dramático", sentenció.

Afortunadamente para el equipo, que marcha puntero en la Segunda División B, el mismo portal afirma que fuentes federativas solventes confirmaron que no se contempla la posibilidad de un descenso. Lo cierto es que, de acuerdo a lo apuntado por diversos medios, existe una presión de la Federación Española sobre Burgos para resolver el tema de Salmerón (ex entrenador) y Calero (actual DT, que aún no pudo sentarse en el banco) lo antes posible.