Florencia Pianello fue una de las jugadoras destacadas de la primera fecha del Torneo Apertura femenino. La delantera de Deportivo Español marcó el gol de la victoria de Las Gallegas ante Racing en la vuelta a Primera. En diálogo con Doble Amarilla, analizó el encuentro y contó cómo afrontaron la pretemporada, entre exigencia física y amistosos.

Por otro lado, destacó el esfuerzo que implica para las jugadoras del interior poder llegar a un club de Buenos Aires. Tal como contamos en un informe en este medio, la infraestructura del resto de las provincias es muy pobre y capital cuenta con mucha ventaja en relación al desarrollo del fútbol femenino. Si bien la profesionalización de la disciplina está en pleno proceso de crecimiento, la mayoría de las instituciones del Área Metropolitana de Buenos Aires no cuenta con las posibilidades económicas necesarias para poder reclutar talentos del interior.

Sin embargo, el panorama no es tan negativo, y hay varios casos que se vienen dando de clubes que apuestan a jugadoras que no viven en Buenos Aires, tal como ocurrió con Pianello, una de las figuras de Talleres de Córdoba, club del cual, además, es la máxima goleadora con 135 tantos. Florencia llegó primero a Platense y luego, hace poco tiempo, fue presentada como refuerzo en Las Gallegas.

“Todavía estamos en proceso de profesionalización y por ahí los clubes no cuentan con el dinero suficiente para apoyar a una jugadora que quieran traer del interior, porque no alcanza el dinero para la pensión o un lugar para vivir, los viáticos y demás”, destacó.

 

- Doble Amarilla: ¿Qué significó la victoria ante Racing?

- Flor Pianello: Si bien esperábamos hacer un buen trabajo, porque lo planeamos durante toda la semana previa, sobre todo en la parte de la marca y cómo cortar sus circuitos de pases, que, cuando jugamos los amistosos dos semanas atrás, fue lo que más nos complicó. A medida que fue pasando el tiempo de partido nos fuimos encontrando con que cada vez estábamos mejor en la marca, y esa fue la clave para poder aguantar el resultado y que después terminemos llevándonos los tres puntos.

- DA: ¿Cómo fue el trabajo durante la pretemporada?

- FP: Fue bastante duro, intenso. Entrenamos de lunes a viernes, todos los días, con una parte en el gimnasio y otra en la cancha, por las tardes y los sábados empezamos a jugar partidos amistosos para empezar a tener rodaje de juego y aceitar el grupo 'viejo' con las nuevas, que éramos nosotras, así que si bien fue corta, dentro de todo, fue muy buena para ponernos a punto de la mejor manera. 

- DA: La clave también está en los amistosos, ¿no? Porque las prácticas sirven en lo físico, pero cuando jugas partidos pueden ver bien qué falta ajustar y qué fuertes tienen. Entre los amistosos que disputaron, estuvo Racing, ¿les vino bien?

- FP: La verdad que sí. Cambió bastante el equipo que ascendió y el equipo que tenemos ahora, así que fueron súper necesarios los amistosos y darle rodaje al equipo. Por suerte tuvimos amistoso con Racing antes y eso nos dio la llave para enfocarnos bien en sus fortalezas y podemos hacernos fuertes.

- DA: Hace unos días firmaste tu contrato como jugadora profesional, ¿qué fue lo primero que se te cruzó en ese momento?

- FP: Fue una alegría enorme. Vengo laburando por este sueño y este objetivo desde hace muchos años y siempre digo que uno es profesional mucho antes de ponerle la firma a un contrato: se entrena, se come bien, se duerme bien... El trabajo invisible es muy importante. También tuve la suerte de contar, a lo largo de este proceso, con magníficos profesionales, ya sean preparadores físicos, nutricionistas, psicóloga, fueron todas las patitas que me ayudaron a que haya puesto la firma.

 

- DA: Cuando veo a las jugadoras que firman sus contratos pienso en cuánto trabajo hay detrás de eso, con cuánta historia vienen ustedes.

- FP: Sí, detrás de cada firma hay mucha historia, sobre todo en las que venimos del interior. Es mucho trabajo, creo que es doble o triple trabajo estar en el interior y poder llegar a un club de Buenos Aires. Todavía estamos en proceso de profesionalización y por ahí los clubes no cuentan con el dinero suficiente para apoyar a una jugadora que quieran traer del interior, porque no alcanza el dinero para la pensión o un lugar para vivir, los viáticos y demás. En el momento que firmé mi contrato se me pasó un flash de todos estos años trabajando atrás de esto.

- DA: ¿Qué nos podes contar de vos, cómo arrancaste a vincularte con el fútbol?

- FP: Al fútbol arranqué a jugar desde muy chiquita. Mi papá jugaba los torneos los fines de semanas y yo lo acompañaba, así que con los hijos de los padres del equipo siempre teníamos nuestros partidos y competíamos contra otros chicos. También del barrio, las dos piedritas en la calle siempre están presentes como arco. Desde muy chica empecé a jugar al fútbol y tuve la suerte de poder ir a una escuela en Paraná que está dentro de un club, entonces pasaba todo el día ahí. Practiqué todos los deportes, por ahí hacía tres, seis meses uno y me pasaba a otro; pero el hilo conductor de todo siempre fue el fútbol. Hace más o menos seis, siete años estaba jugando al handball en Córdoba torneos amistosos, me cansé y dije que me iba a dedicar a practicar fútbol como corresponde, con las responsabilidades que eso conlleva y una amiga me llevó a Talleres. Ahí empezó toda esta historia.

- DA: En Talleres dejaste una gran marca, además sos la máxima goleadora.

- FP: Sí, 'Matadora' voy a ser siempre. Ojalá me toque volver en algún momento. Se armó un grupo muy lindo, puedo decir que es un grupo de amigas. Ahora la base de ese grupo está bastante dispersa por distintas ligas del mundo, pero siempre tenemos la promesa o el deseo de que Talleres pueda jugar en AFA y que nosotras podamos volver a ponernos esa camiseta que tanto amamos y que tantas alegrías y cosas lindas hemos pasado. Y por suerte, sí, soy la máxima goleadora.

- DA: ¿Qué diferencias encontras entre el fútbol femenino en el interior y en Buenos Aires?

- FP: En la parte futbolística, Belgrano y Talleres, que son los clubes femeninos que más se ven en Córdoba, están muy parejos con el nivel de acá. Si bien faltaría ritmo de juego, creo que el nivel que tienen los equipos es para estar en AFA y hasta en Primera. En cuanto a estructura, creo que está mucho mejor posicionado lo que es el femenino acá en Buenos Aires. Falta mucha predisposición de los dirigentes, de la gente que se hace cargo para que pueda seguir creciendo y nivelar para arriba.

- DA: Varios referentes del femenino me decían eso mismo, que primero tienen que ponerse de acuerdo los directivos, porque las jugadoras están unidas, pero pueden luchar hasta un cierto punto.

- FP: Sí, se nota a lo lejos la unión de las jugadoras. En la Liga cordobesa habían puesto una regla de límite de edad, y quedaban muchas jugadoras afuera sin poder jugar y gracias a la lucha de Futboleras Organizadas Córdoba que han encabezado este diálogo, pudieron ceder y elevar la edad a 35 años. El tema es que la Liga no quiere el fútbol femenino y ha hecho siempre lo posible para que desaparezca, entonces es complicado. Por eso digo que las pibas del interior tenemos que luchar con otras situaciones y no solamente poder dedicarnos al fútbol.

- DA: Coincido en que el sacrificio es mayor, también teniendo en cuenta que en el interior es amateur completamente y no hay indicios de una pronta profesionalización.

- FP: Eso está lejísimos. Creo que antes que eso la Liga tiene que proponer, principalmente, un torneo de Reserva también, que acompañe y le dé lugar a las pibas a las que le falta para Primera y crear la base del fútbol, que son las Inferiores, con un proyecto a largo plazo. Eso sería un sueño, pero hay que ponerse de acuerdo entre dirigentes y clubes que tienen peso.

- DA: Y la Liga de Córdoba es una de las más competitivas del interior.

- FP: Sin dudas. Si mirás, por ejemplo, la Sub 17 o la Sub 20, hay varias cordobesas en los planteles. La Selección Sub 17 tiene hasta a la capitana que es de Córdoba, que es Pauli Gramaglia. Tuve el honor de jugar con ella y es un emblema muy grande; así como Pauli hay miles que necesitan oportunidades y ser vistas por los cuerpos técnicos nacionales y de los clubes.

- DA: ¿Fue difícil el cambio que tuviste que hacer, de mudarte del interior para vivir en Buenos Aires?

- FP: Siempre es difícil dejar la familia, los amigos y el club. En Talleres tengo un grupo de amigas. Es complicado dejar todo por un sueño personal, que es jugar en Primera y poder llegar lo más lejos posibles. Al principio me costó el ritmo de juego cuando estaba en Platense, el ritmo que era distinto y más rápido; además, acá se juegan 90 minutos y en Córdoba 70'. Me costó bastante adaptarme al principio, pero con el paso del tiempo, ahora que estoy en Deportivo Español me siento bien físicamente, adaptada al ritmo y puedo terminar un partido completo.