En estos momentos están reunidos el Comité Ejecutivo de la SuperLiga, en la que se tocará el tema más candente e importante en el inicio de este formato del futbol argentino. Ni la violencia en el fútbol, ni la infraestructura ni las estrategias para mejorar el espectáculo. Lo que se discutirá es el reparto del dinero. 

Hasta ahora, el dinero se repartía en tres escalafones: River y Boca por un lado; Independiente, Racing, Vélez y San Lorenzo por el otro; y en el tercer escalón todo el resto. En la primera reunión, hace más de un mes (fue el 29 de junio) hubo mucha tirantez y fuego cruzado entre los dirigentes de los clubes grandes y los representantes de los clubes medianos y chicos. 

Cada uno quiere llevar agua para su molino. Los grandes, buscarán estirar la brecha. Mientras que los medianos y chicos buscarán (tal lo expuesto por Rosario Central) que el reparto sea igualitario, al menos en esta primera temporada. No se sabe si se pondrán de acuerdo, pero si se vislumbra y se nota la importancia de este asunto en la agenda futbolera. En semanas donde se habla de reducción de deudas, de pago de sueldos a jugadores y de incorporaciones, cada peso que entra por los derechos audiovisuales (algo que significa gran parte del presupuesto en la amplia mayoría de los clubes), cotiza en bolsa. 

La reunión pasada, que terminó de manera “acalorada”, según manifestaron los propios protagonistas a Doble Amarilla oportunamente, tuvo su correlato en un nuevo encuentro donde el vicepresidente de Rosario Central Ricardo Carloni manifestó su plan delante de Jorge Brito, número dos de River. Ambos, en veredas opuestas en éste ítem, volverán a verse hoy. La propuesta de Carloni, de “dividir el dinero. 50% en partes iguales a todos, y el otro 50% separado en los porcentajes que se venían usando hasta ahora”, sería la propuesta de los medianos y chicos y lo que no quieren los grandes. Ahora están reunidos, ¿llegan a un acuerdo?