(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Finalmente, Federico Susbielles definió la interna de la CABB. El actual titular del organismo bajó su candidatura al no poder asegurarse el apoyo de Neuquen. Aceptó que Fabián Borro tenía la mayoría y se corrió para que el presidente de la AdC sea nombrado como Presidente de la CABB para el período 2019-2023. 

Cuando se hablaba de la interna y se remarcaba la importancia del voto neuquino, Susbielles sorprendió y se bajó: "Ayer la Federación Neuquén no decidió el voto para la Asamblea del 19 de Diciembre, pero si eligió a sus delegados. Ellos serán Sergio Gatti y Jorge Comoli, los cuales fueron presentados por la lista opositora. Esto hizo caer a los presentados por nuestra lista y nuestro quórum", expresó en Twitter.

 

Federico Susbielles on Twitter

 

En un segundo tuit, completó: "Esto provocó la caída de nuestra lista y la oficialización de la lista "Cabb entre Todos" que lleva a Fabián Borro como candidato a Presidente. Será proclamado como tal en la Asamblea del próximo 19 de Diciembre. Le deseo éxitos en su próxima gestión".

La próxima etapa tendrá al actual mandamás de la AdC al frente del básquet nacional hasta 2023. Lo que queda en riesgo de romperse ahora es la armonía que existía en la Selección Nacional de Básquet. Es más, Sergio Hernández saldría eyectado del cargo, más allá de los Juegos Olímpicos.

En los últimos días y semanas, varias firmas pesadas de la "Generación Dorada" manifestaron su apoyo a Susbielles en redes sociales. Emanuel Ginóbili, Andrés Nocioni, el DT e incluso algunos jugadores actuales del equipo, como Facundo Campazzo y Nicolás Laprovittola. 

Ahora, ¿dónde empieza el lío? Hay que remontarse a 2014, cuando los jugadores de la "Generación Dorada" se le plantaron a Germán Vaccaro, en una situación que terminó con la salida de Vaccaro y la CABB intervenida. ¿Qué tiene que ver Borro? Él era el vicepresidente 3ro de esa conducción.

Es más, el que lideró aquella revuelta fue Luis Scola, que ese año aseguró: "Si no juego el Mundial, será por culpa de una gestión horrenda". De ese momento surgió la posibilidad de que la entidad fuese intervenida y comenzó el tiroteo entre jugadores y dirigentes. Borro también mostró los dientes en aquella oportunidad, al tildar de "Marco de amenazas" los dichos de los jugadores. En ese entonces, Borro era presidente de Obras y aseguró que no lo iban "a echar como un perro".

"Por lo que sé, están pidiendo que nos vayamos todos. ¿Con qué argumentos? ¿Porque no les gusta nuestra cara? Hasta ahora le dimos solución a todo lo que pidieron y a los problemas que hemos heredado. Yo puedo entender que estén enojados con la conducción anterior, pero esta gestión lleva 16 días", disparó Borro, en aquel entonces.

Enterado que Borro podría candidatearse, Scola ya plantó bandera: "Desde mi perspectiva, nadie que haya estado en la gestión anterior, cuando se produjo la mayor debacle de nuestra historia a nivel dirigencial, debería volver. Si hacemos eso, sería como decir 'acá no pasó nada'. Eso me parece mal", manifestó en la antesala del Mundial, en el que Argentina perdió la final en declaraciones al "Diario Clarín".

Al finalizar el Mundial, Sergio Hernández también dijo lo suyo: "Seguro que iré a los Juegos si gana (Federico) Susbielles porque fui elegido por él, tenemos una permanente relación, me encanta su gestión y a él le gusta la mía. Pero debo ser respetuoso si gana otra opción a la cual no le caiga bien. O puede ser que a mí no me ilusione trabajar con esa gente".

Por lo pronto, Borro ya empezó a intentar limar asperezas, consciente que la salida de Hernández y Scola no sería una buena noticia: "Es cierto que en su momento no se convocó a esos jugadores para que potenciaran la imagen de la Liga. Estuvimos parados en veredas opuestas por el conflicto en la Confederación Argentina, pero esa es una etapa superada. Intentaremos trabajar con ellos y estoy seguro de que ellos de mil amores van a colaborar y a participar desinteresadamente. Vamos a encontrar su apoyo".

Fue el mismo Borro, sin embargo, el que ante los apoyos de Ginóbili y otros ex GD que viven en el exterior se despachó: "El apoyo de algunos jugadores que viven en el extranjero al actual proceso de selección se contrasta con el estado de las federaciones y del básquet en el país -se leía-. La preocupación de gente importante por intentar impedir un acto democrático y transparente es llamativa. Ojalá se hubiesen levantado voces tan prestigiosas para impedir los tarifazos sufridos por los clubes de barrio y de pueblo en estos últimos años". La convivencia, claro está, parece difícil.