(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Otra vez denuncian abusos en un operativo encabezado por Juan Manuel Lugones. Nuevamente, como en reiteradas ocasiones durante el pasado año, Aprevide, la Agencia encargada de la Prevención en los Espectáculos Deportivos, en el ojo de la tormenta. Fue por el pésimo accionar policial del pasado sábado a la noche, en Quilmes-Temperley por la Primera B Nacional.

Resulta que, terminado el encuentro (que finalizó 1-1), los fanáticos del Gasolero que se acercaron al estadio del Cervecero para ver el encuentro en condición de visitantes vivieron un verdadero infierno: fueron casi cuatro kilómetros de represión con balas de goma y corridas. El saldo fue una decena de heridos, según denuncian del club.

Todo empezó con la salida fallida de uno de los 30 micros de Temperley que se hicieron presentes en el Ciudad de Quilmes. Como uno de los vehículos sufrió un desperfecto, la salida no pudo ser como se había planificado. Todo terminó con los hinchas reprimidos por la Policía bonaerense.

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''Juegan Quilmes-Temperley con hinchas visitantes. Queremos que la familia vuelva a la cancha. Se puede'', publicaba Juan Manuel Lugones en la previa al encuentro entre Cerveceros y Gasoleros. ''La intención, según se ve, es que regresen a las canchas. Pero no hay intención de controlar cómo regresan de las canchas'', le dijo un dirigente de Temperley a Doble Amarilla. 

''Lo que está haciendo Lugones no está bien: se preocupa por la llegada de los hinchas y el ingreso, que salga todo bien en los 90 minutos. Lo que pasa después, para él, no es parte del operativo. Realmente lo que hace con estas pruebas piloto es más algo político que serio y de fondo tratando de atacar el problema de la inseguridad en el fondo''dicen a este medio desde el Gasolero, club afectado por la represión policial del pasado sábado.

El escándalo se suma a varios protagonizados por Lugones, que ha recibido decenas de denuncias por sus descontrolados operativos. Son muchos quienes acusan al titular de Aprevide de sólo hacer marketing antibarra.

Algo muy similar a lo sufrido por los hinchas de Temperley ocurrió en el Defensa y Justicia-Vélez Sarsfield del año pasado. A su vez, decenas de hinchas denunciaron golpes, balas de goma y hasta gas pimienta por parte de los efectivos policiales en Estudiantes de La Plata-River Plate. Por último, cabe recordar que Tigre acusó a Juan Manuel Lugones de provocar violencia en el operativo del partido ante Lanús y envió una misiva a la Provincia de Buenos Aires para que Cristian Ritondo interceda.