A través de un comunicado, la Conmebol se manifestó en desacuerdo, al igual que la UEFA, con la posibilidad de que se lleve a cabo la Copa del Mundo cada dos años. 

Tras una ronda de consultas con referentes del fútbol sudamericano, el organismo rechazó la iniciativa propuesta por la FIFA ya que "podría desnaturalizar la más importante competición de fútbol en el planeta, rebajando su calidad y minando su carácter exclusivo y sus actuales estándares de exigencia".

Asimismo, aseguran que "supondría una sobrecarga prácticamente imposible de gestionar en el calendario internacional de competiciones. En las condiciones hoy vigentes ya resulta complejo armonizar los tiempos, cronogramas, la logística, la preparación adecuada de los equipos y los compromisos" por lo que "la situación sería extremadamente más difícil con el cambio planteado. Podría poner en riesgo incluso la calidad de los demás torneos, tanto de clubes como de selecciones".

La idea de la Copa del Mundo es "reunir a los futbolistas más talentosos, los técnicos más destacados y los árbitros más capacitados para determinar en una competencia leal y justa cuál es la mejor selección del planeta", lo que sería un gran impedimento para "una preparación apropiada, sin que los equipos desarrollen sus cualidades y los técnicos diseñen y apliquen estrategias".

Por otro lado, reconocen que "no existe una justificación deportiva para acortar el periodo entre Copas del Mundo" y, además, para la aprobación de un cambio de esta naturaleza es "indispensable un proceso amplio y participativo de consultas con todos los actores involucrado".

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COMUNICADO COMPLETO

Ante el proyecto de realizar la Copa del Mundo cada dos años, la CONMEBOL, tras una ronda de consultas con referentes del fútbol sudamericano, considera oportuno manifestar su posición frente a esta iniciativa con base en los siguientes fundamentos:

-Una Copa del Mundo cada dos años podría desnaturalizar la más importante competición de fútbol en el planeta, rebajando su calidad y minando su carácter exclusivo y sus actuales estándares de exigencia. La Copa del Mundo es un evento que concentra la atención y las expectativas de miles de millones de personas porque representa el punto culminante de un proceso de eliminación que dura todo el periodo de cuatro años y que tiene su dinámica y atractivo propios.

-Una Copa del Mundo cada dos años supondría una sobrecarga prácticamente imposible de gestionar en el calendario internacional de competiciones. En las condiciones hoy vigentes ya resulta complejo armonizar los tiempos, cronogramas, la logística, la preparación adecuada de los equipos y los compromisos. La situación sería extremadamente más difícil con el cambio planteado. Podría poner en riesgo incluso la calidad de los demás torneos, tanto de clubes como de selecciones.

-La idea de la Copa del Mundo es reunir a los futbolistas más talentosos, los técnicos más destacados y los árbitros más capacitados para determinar en una competencia leal y justa cuál es la mejor selección del planeta. Esto no se puede lograr sin una preparación apropiada, sin que los equipos desarrollen sus cualidades y los técnicos diseñen y apliquen estrategias. Todo esto se traduce en tiempo, en entrenamientos, en planificación, en partidos. CONMEBOL defiende la búsqueda de la excelencia en el campo de juego y apuesta por certámenes cada vez más competitivos y de la mayor calidad. No existe una justificación deportiva para acortar el periodo entre Copas del Mundo.

-Para la aprobación de un cambio de esta naturaleza es indispensable un proceso amplio y participativo de consultas con todos los actores involucrados. Debe ser el fruto de un debate franco, en el que sean consideradas todas las opiniones y criterios. La CONMEBOL está y siempre estará abierta al diálogo que busque lo mejor para el fútbol.

Si bien en algún momento la CONMEBOL apoyó el proyecto en cuestión, análisis técnicos mostraron que es altamente inviable. Por ello, en las condiciones actuales, ratifica su respaldo al modelo de Copa del Mundo vigente, con sus plazos y mecanismos de clasificación, por considerarlo coherente con el espíritu que animó a quienes concibieron y fundaron esta competición.