(Desde la redacción de DOBLE AMARILLA) En la madrugada del lunes, estalló una polémica en Rusia que sucumbió el mundo del fútbol. Dos futbolistas históricos de la selección rusa, Aleksander Kokorin y Pavel Mamaev se fueron de fiesta y descontrolaron: violencia y racismo. Terminaron detenidos con una investigación penal en curso.

La historia comenzó cuando Kokorin, de 27 años, y Mamaev, de 30, decidieron salir a bailar a un club de strippers. Según informan medios rusos, la noche se descontroló a la salida de ese lugar, cuando empezaron a hacer disturbios con unos autos estacionados hasta que una persona quiso detenerlos. Los futbolistas le dieron tal golpiza, que el hombre (es el chófer de Olga Ushakova, una conocida presentadora de televisión) sufrió una conmoción cerebral y quedó internado en terapia intensiva. 

 

Pero no quedó ahí. Un rato más tarde, estos dos futbolistas se dirigieron a un bar para tomar un café. ¿Se quedaron calmos? No, todo lo contrario. Ambos maltrataron al personal del lugar e insultaron a los clientes que estaban allí. Uno de ellos, era Denis Pak, un alto funcionario del Gobierno ruso, que también sufrió una agresión física y perdió un diente. 

 

 

Luego de este episodio, los jugadores de Zenit y Krasnodar fueron detenidos en medio de una investigación penal que abrió la policía local. A raíz de esta noticia, ambos clubes emitieron comunicados para aclarar la situación y qué determinación tomarán.

El Zenit de San Pertersburgo comunicó que condena los hechos en los que está involucrado Aleksandr Kokorin y espera de la decisión de las autoridades para dar a conocer su sanción. "Lo que ocurrió ayer en Moscú, con la participación de Alexander Kokorin, provoca una fuerte aversión e indignación en el club”.

Por su parte, el Krasnodar decidió rescindir el contrato de Pavel Mamaev. "En este momento, estamos tratando de romper el contrato del jugador. Desafortunadamente, los contratos se formulan de tal manera que defienden a los deportistas tanto como sea posible. Consideramos inaceptable y condenamos todas las formas de violencia. Lo que vimos en el vídeo es indignante", se excusó el club ruso.

Por último, quién se expresó sobre este tema fue Semen Adreev, jefe del Comité de Ética de la Federación Rusa de Fútbol, y criticó la actitud de ambos jugadores: "Kokorin y Mamaev ya deberían haber crecido. Acabó el Mundial y construimos una imagen positiva con nuestros fans. ¿Por qué bajar de nuevo a este nivel?."