(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Enrique Hrabina, ex jugador de paso por Boca Juniors entre 1985 y 1991, habló en exclusiva con Doble Amarilla a horas del primer Superclásico de tres que disputarán el Xeneize y River. De cara a la llave de Copa Libertadores, fue claro: "Es un año político, estas semifinales son claves para Boca".

Con respecto al primero de los dos Superclásicos en el Monumental, Hrabina marcó que "este Boca da más confianza que el de Madrid, este partido es una oportunidad para dar vuelta la historia y empezar a escribir otra". También se refirió a la comparación instalada en el folklore de River y Boca: "Sin dudas es peor irse al descenso que perder una final".

 

LA ENTREVISTA COMPLETA: 

- DOBLE AMARILLA: ¿Que análisis hace de Boca y de River en la actualidad?

- ENRIQUE HRABINA: Los equipos están agarrando confianza de a poco. Boca con un esquema más sólido, mejor armado tácticamente creo o más compacto al menos y dando una sensación de que no le crean demasiado peligro, manteniendo su valla en cero. River quizás con algunos altibajos en su rendimiento pero en los partidos importantes y a la hora de la verdad también saca chapa, así que en esta racha adversa Boca tratará seguramente de darla vuelta lo más rápido posible.

- DA: ¿Ve mejor a este Boca que al que jugó en Madrid o prefería el anterior?

- EH: Son diferentes, creo que el otro estaba mas expuesto, pero iba mucho más en función de ataque. Este es mas conservador, pero mas seguro, entonces son distintos. Yo me quedaría con este porque es el que más confianza da, no está tan expuesto defensivamente como antes que parecía que le llegaban y le hacían un gol. Sin dudas este parece ser mas confiable.

- DA: ¿Cómo se abstrae un jugador de Boca y River de lo que va a pasar para afrontar los partidos que hay en el medio de las semifinales?

- EH: Tenés que tener experiencia, tratar de guardarte y no prestarle mucha atención al entorno y lo que se diga, aunque te llegue. Es fundamental concentrarse en lo que hay que hacer porque son partidos trascendentales, sobre todo para Boca, que es el punto de vista que me interesa, para revertir lo que viene siendo este tipo de partidos. Es una gran oportunidad para dar vuelta la historia y empezar a escribir otra, las rachas están hechas para romperse.

- DA: Hasta hace un tiempo se decía que el copero era Boca y hace un tiempo esto cambió, ¿tiene que ver Gallardo?

- EH: Sin dudas, y creo que ademas le dieron mucha mas importancia a los títulos internacionales, ademas de que algunos se les dieron con muchísima suerte o ayuda, depende de cómo lo veas. Creo que fueron favorecidos en muchísimos casos y después en los enfrentamientos mano a mano no hubo demasiada ventaja para ninguno de los dos. Boca, a pesar de ir ganando en alguno, lo termina perdiendo, entonces eso habla también de esa madurez táctica y futbolística que daba la sensación que le faltaba a River. Me parece que pasó a darle mucha mas transcendencia a estas competiciones y dejó un poco mas de lado los torneos locales.

- DA: En el folklore se pelean por si es peor perder la final de la Libertadores con tu clásico rival o irte al descenso, ¿usted qué cree que es peor?

- EH: Lo último, sin dudas, porque es una cosa que nada que ver con la otra. Una es jugar una final y otra irte al descenso, que es lo peor que te puede pasar en una historia institucional. Pero bueno, son cosas que pueden pasar y lamentablemente le tocó a River con un arrastre de varios años. Más allá de las cargadas, lo importante es que son las dos instituciones mas importantes del país o de América y lo bueno es que se sigan dando este tipo de partidos que son trascendentales y que todo el mundo esta pendiente. La cosa es que se viva como algo deportivo y sin disturbios, basta de esto que es de vida o muerte.

- DA: ¿Es clave para Boca quedarse con esta serie de semis y dar vuelta la balanza?

- EH: Claramente, son las últimas posibilidades y encima en un año político en el club, entonces define muchas cosas, metas que se han puesto. Por eso estamos todos con ganas y poniendo el hombro porque puede cambiar el curso de un montón de cosas.