(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) En los últimos años, el fútbol ha evolucionado. Quizá no en todos los aspectos, pero sí en algunos muy necesarios. El más importante de todos fue abandonar las diferencias de color, raza y género en pos de un objetivo común: el espectáculo. Por ello, diversas instituciones no solamente se han mostrado en contra de la violencia de género y de cualquier tipo de discriminación sino que desde el seno de las mismas han impulsado frenéticas campañas oponiéndose a cualquier manifestación de violencia.


Entre algunas de las instituciones, están Rosario Central y San Lorenzo. Hace algunas semanas, el 'Canalla' sancionó a Fernando Tobio tras un polémico episodio de violencia de género que tuvo lugar en la noche rosarina. Más allá de la multa económica, el club obligó al jugador a realizar tareas comunitarias y a interiorizarse en la lucha conjunta con asociaciones sin fines de lucro, distribuídas a lo largo y ancho de la ciudad.


En el caso de San Lorenzo, a modo de homenaje y reconocimiento, el club estampó un logo circular de color rosa en la camiseta con la sigla 8M, haciendo referencia al Día Internacional de la Mujer. A su vez, la indumentaria que se utilizará frente a Unión en la tarde del sábado reivindica la lucha por la igualdad de género y expresa la adhesión del club al movimiento conocido como #NiUnaMenos. Gran gesto institucional.