(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Por una irresponsabilidad de Unión tras mantener diferencias con el ministerio de Seguridad de Santa Fe, el partido con Arsenal estuvo en riesgo de suspenderse por el no pago adicional de 12 policías en el operativo. Según pudo averiguar Doble Amarilla, la intervención de la Liga con Marcelo Tinelli a la cabeza fue clave para destrabar el conflicto.

La mañana-mediodía del sábado recibió un bombazo para el fútbol argentino tras notificarse la suspensión de un partido de la Copa de la Liga. Esto se da en el marco del reinicio de la competencia local, luego de siete meses de inactividad por la pandemia del coronavirus.

El conflicto inició cuando Luis Spahn, presidente del Tatengue, recibió un comunicado de la cartera de Seguridad santafesina notificando "la cancelación de partido (…) por incumplimiento del decreto 0049/2020 que regula los servicios de policía adicional". Según pudo saber este medio, la diferencia estuvo en que el club no se quiso hacer cargo de los costos operativos por un adicional de 12 policías.

Para colmo, la postura del área de Seguridad parecía ser "indeclinable" tras manifestar que fueron "reiteradas advertencias por parte del personal de Ministerio de Seguridad y de la Policía de la Provincia", agregando que "a propósito del empecinamiento por parte de la dirigencia a revisar antojadizamente los criterios de seguridad pública previstos para este encuentro".

La irresponsabilidad de Unión fue tal que estuvo a punto de perder los puntos, de acuerdo a lo que establece el reglamento de la Liga. Sin embargo, según pudo averiguar Doble Amarilla, la LPF, a través de su presidente Marcelo Tinelli, tomó contacto con el gobernador santafesino Omar Perotti y le aseguró hacerse cargo de la situación que generó el club local. Ante esto, la Liga se hará cargo de la diferencia económica de esos 12 policías adicionales y el partido contra Arsenal finalmente sigue en pie y sin ningún tipo de modificaciones.

 

 

Por último, y según pudo saber Doble Amarilla, en Unión señalan a un gerente del club como el responsable de este gran problema que puso en jaque un partido de la Copa local, sumado a que casi pierden los puntos. De hecho, la dirigencia señala que se enteraron de toda esta prolijidad en el comunicado de Seguridad que llegó esta mañana al correo de su presidente y la institución.