(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) El 2019 se jugará en la cancha, en los escritorios, en la rosca e incluso en el Congreso Nacional. Será un año dónde habrá varios focos de interés sobre la mesa, algunos meramente deportivos, otros puramente políticos y otros con una inevitable mezcla de ambos factores. 

Será un año sin grandes eventos a nivel Mundial, pero que sí tendrá la Copa América 2019 de Brasil, primer gran torneo para la Selección luego del palo en Rusia 2018. También se buscará avanzar a fondo por la “Ley de Barras” y en el plano político-dirigencial, Gianni Infantino buscará ser reelecto al frente del fútbol Mundial y Daniel Angelici que su alfil, Cristian Gribaudo, perpetúe el poder en Boca, que elegirá nuevo presidente a fines de año. 

Del 17 de enero al 10 de febrero, la Selección Sub 20 saldrá a la cancha. Será el debut de Fernando Batista al frente del equipo que hasta mitad de año comandaba Lionel Scaloni y que se negó a tomar Pablo Aimar. Luego de la victoria en L’Alculdia, Batista buscará seguir por la senda de triunfos, para ver si de allí sale algo que pueda convertirse en productivo para la Argentina de cara a Qatar 2022. Será el primer gran evento deportivo del año calendario. 

Justamente en Brasil, el lugar dónde Lionel Messi y varios de sus compañeros que aún sigue en la Selección, alcanzaron el pináculo con la albiceleste, al jugar la final del Mundial. Ahí, Argentina deberá resurgir de sus cenizas, tras un magro Mundial 2018 y al mando de Lionel Scaloni. El torneo marcará el regreso de Lio a la camiseta albiceleste, la cual abandonó tras el 3-4 vs Francia, en Kazan, por los octavos de final del Mundial, el 30 de junio de 2018. Pasaron seis amistosos, Argentina sólo cayó ante Brasil en Arabia y quedaron algunas buenas sensaciones, producto de la renovación que encaró Scaloni y que empieza a verse en el verde césped. Argentina deberá afrontar el desafío de a esa nueva estructura añadirle a Messi sin caer en el mismo vicio que hace más de una década: jugar para él. Es el primer gran desafío pensando en el próximo Mundial, en 2022. 

Luego de la edición más compleja y manchada de la Copa Libertadores, con la final inédita en Madrid incluida, CONMEBOL buscará reinvindicarse en el plano organizativo. Para eso, aprovechará las Copas Libertadores y Sudamericana 2019, que tendrán el ingrediente que serán las primeras de la historia moderna que se definirán en partido único, en cancha neutral. Santiago de Chile recibirá la final única de la Libertadores, mientras que Lima, albergará a la Copa Sudamericana y su final a partido único. Serán dos eventos en los cuales CONMEBOL tendrá la chance de reivindicarse tras su accidentado 2018 a nivel estructural y organizativo. 

A pocos días que empiece la Copa América 2019 en Brasil, el 5 de junio, en París, el actual mandamás de la FIFA, Gianni Infantino, buscará su reelección. La CONMEBOL le garantizó su apoyo en noviembre de este año. Al igual que Oceanía y sus 11 miembros. De todas maneras, esa reelección puede quedar estipulada directamente: hasta fines de este año ningún candidato se había presentado como oposición al italiano. El plazo para presentar cualquier candidatura expira el 5 de febrero de 2019, cuatro meses antes de los comicios. De todas maneras, y para evitar sorpresas, Infantino fue ronqueando por el mundo y asegurándose votos y lealtades. Una de las cosas más urgentes que deberá resolver tiene que ver con el hecho de si Qatar 2022 contará con 48 selecciones o mantendrá las 32 actuales. 

Lo sucedido en el estadio de River, el sábado 24 de noviembre de 2018, que ocasionó la Suspensión del Superclásico final de la Copa Libertadores y su posterior mudanza a Madrid, fue el combustible que necesitó el gobierno para avanzar a fondo por una “Ley de Barras” que endurezca penas y modifique sanciones existentes para todos aquellos que produzcan desmanes en un estadio de fútbol. El 18 de diciembre de 2018, la Cámara de Diputados, con 199 votos afirmativos, tres abstenciones y un voto negativo, le dio media sanción al proyecto de Ley, que será tratado en 2019 por la Cámara de Senadores que podría darle fuerza de Ley. 

El proyecto contempla condenas de 2 a 6 años para quienes porten armas de fuego o artefactos explosivos sin autorización en espectáculos deportivos. En el caso de objetos cortantes, instrumentos contundentes, artefactos químicos, de pirotecnia, inflamables, asfixiantes o tóxico, se estipulan penas de entre seis meses y dos años. También la ley va en contra de los “Trapitos” o “Cuidacoches” que lucran sin autorización en los alrededores de los estadios de fútbol. El 2019 será el año dónde esto puede ser ley y dónde se puede dar un paso decisivo contra los violentos en el fútbol. 

Más allá de que siete clubes de la Superliga irán a las urnas, incluido San Lorenzo, ningún comicio despierta más interés y expectativa que la sucesión de Daniel Angelici (ver aparte). El “Tano”, luego de haber cumplido dos mandatos, está de salida en el club. Y hay que ver quién se sentará en el trono de Brandsen 805. Los recientes resultados deportivos afectaron directamente la imagen de la actual conducción Xeneize, que tiene como bastión la sólida situación económica del club, y el orden que mantiene. Pero el hecho que River haya sido el que ganó la última edición de la Copa Libertadores, más el papel que jugó Angelici y la CD en la suspensión del Monumental y el no haber logrado ganar ese partido en los escritorios, pudo haber sido un golpe letal para el angelicismo-macrismo en Boca. 

Cristian Gribaudo, actual Secretario del Club, es el elegido por Daniel Angelici, pero su candidatura recibió un golpe durísimo antes de comenzar. Habrá que ver que rol juega Juan Román Riquelme, la llave que puede destrabar cualquier conflicto en el seno de Boca. Mientras tanto otros actores como Ameal y Beraldi también mueven fichas para saber dónde terminarán jugando. Sobre el cierre del año, Boca definirá quién manejará los destinos del club en el período 2020-2024. De yapa, la elección llegará un mes después que se defina quién será el próximo presidente de los argentinos. Si no es reelecto Macri o alguien de Cambiemos, el Macrismo podría perder dos lugares de muchísimo poder en poco tiempo. Habrá que ver que sucede, pero los ojos del fútbol argentino (y mucho de la política nacional) estarán en esa elección.