Paolo Guerrero fue anunciado como flamante incorporación de la Universidad César Vallejo, pero horas más tarde de que se concrete la firma su madre recibió amenazas por WhatsApp, lo que hizo que el experimentado delantero no quiera jugar en el club de Trujillo. En caso de que no haya un acuerdo para finalizar lo pactado podría interceder la Federación Peruana de Fútbol (FPF).

La novela entre Guerrero y la Universidad César Vallejo podría terminar en la Cámara de Conciliación y Resolución de la FPF. Lo que debía ser una fiesta, ya que el histórico atacante iba a jugar por primera vez en su país, terminó en un conflicto.

El ex Racing firmó de manera digital con "La Naranja del Norte", pero desde Trujillo -pueblo en el que está el club- amenazaron a su madre por WhatsApp y generaron que el deportista no quiera desempeñarse en su lugar de origen.

En caso de que no haya una resolución positiva para rescindir el vínculo podría interceder la Federación Peruana de Fútbol (AFA) a través de la Cámara de Conciliación y Resolución. ¿Qué dice el reglamento?

En la parte de competencia se detalla que teniendo en cuenta el punto 1 y 2 (relación entre jugadores y clubes) hay “competencia para pronunciarse y resolver las solicitudes de inscripción de contratos de trabajo, autorizar la inscripción de Futbolistas en el Registro de la Federación y determinar la disolución o finalización del vínculo contractual. También autorizará que se registre administrativamente la disolución o finalización del vínculo contractual entre un futbolista y un club”.
 


Guerrero, quien iba a jugar por primera vez en Perú, ya no quiere saber nada al respecto. Su abogado Julio García, por su parte, aseguró que “si él no queda libre, no puede jugar y si no juega su carrera se acabó”.