(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) River llegó a Tucumán dependiendo de sí mismo para campeonar, pero el empate con Atlético Tucumán le dejó la puerta abierta a Boca. Al ganar los de Russo, el esquivo título local se le escurrió entre las manos a los de Gallardo. 

De trámite parejo, y habiendo arrancado perdiendo el partido, hubo situaciones arbitrales que de no haber ocurrido, hubieran modificado el trámite del partido, posiblemente el resultado del mismo, y así, la definición del torneo. 

La terna internacional que impartió justicia en la capital tucumana no estuvo a la altura de la definición del campeonato y perjudicó a River. Los errores arbitrales fueron llamativos, tratándose de jueces con muchísima trayectoria internacional, un árbitro que dirigió muchos partidos importantes en el continente y un asistente (Belatti) dos veces mundialista. El árbitro Patricio Loustau tiene responsabilidad en dos penales que no le cobró a River. Uno sobre Nacho Fernández, y el otro sobre Matías Suárez. Ambos, fueron en el área que era controlada por Juan Pablo Belatti, quien podría haber ayudado al juez principal. Gabriel Chade, fue el responsable del gol anulado a Borré en el primer tiempo, cobrando un off side inexistente.  

El gol anulado a Borré, en el PT: 

 

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El penal no cobrado a Nacho Fernandez, a los 6 minutos del ST: 

 

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El penal no cobrado a Matías Suárez, a los 19 minutos del ST: 

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