(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Arsenal será uno de los tres equipos de la B Nacional que acapará la atención este domingo, junto con Sarmiento y Chicago, para definir el ascenso directo a la Primera División del fútbol argentino. Sergio Rondina, entrenador del elenco de Sarandí habló en exclusiva con Doble Amarilla del momento que está viviendo, la expectativa que genera poder volver a la máxima categoría y, también, habló de lo difícil que se hace costear los gastos de los viajes al interior.


- Doble Amarilla: ¿Cómo vivís estas horas? ¿Tiene algo de similar en cuanto a la lucha por el campeonato y al descenso? Si bien hay que distinguir que son dos polos opuestos.
- Sergio Rondina: Son distintos, pero sí está la ansiedad, las ganas de que llegue el domingo, de tener mil cosas en la cabeza, tratar de estar en todos los detalles, cuidando que no se resfríe nadie y tenerlos a todos bien para que lleguen de la mejor manera. Después el disfrute es distinto, esto es el trabajo de un año que se ve reflejado en la campaña y en la posibilidad de definir un ascenso en la última fecha o forjar un desempate. Era un objetivo y un sueño, que en base al trabajo de todos pudimos llegar a esta instancia.

- DA: Es inevitable preguntarte cómo viviste el partido de Chicago y Sarmiento, porque tenía que ver con el futuro de ustedes...
- SR: Difícil de verlo, de analizarlo. Cuando atajó el penal Silva agarré las cosas y salí a caminar. No lo podía ver porque sufría mucho. Volví cuando faltaban dos minutos, era una parte involucrada y de acuerdo a ese resultado íbamos a ver las chances con las que llegábamos a esta última fecha.

- DA: ¿Cuál es el mérito de Arsenal para estar donde está?
- SR: Primero que son buenos jugadores; segundo, se armó un buen grupo humano que siempre priorizó el equipo a lo individual y en las malas supieron hacerse fuertes como grupo para salir adelante, y además juegan bien, tienen una idea de juego clara y tiene ganas de hacer historia.

- DA: ¿Cuál fue el quiebre para vos, el momento en el que hicieron clic y te diste cuenta que el equipo estaba para pelear el ascenso hasta el final?
- SR: Creo que fue el partido con Temperley en la cuarta fecha cuando ganamos 3-2 de visitante. El equipo apareció y tuvo una racha de cinco victorias seguidas jugando bien, ahí fue donde el equipo apareció. Obviamente después tuvimos unas rachas malas, como las tienen Sarmiento y Chicago de cuatro o cinco partidos sin ganar, pero a nosotros nos tocó a mitad de torneo y nos pudimos levantar. 

- DA: Me quedo con eso que dijiste de las rachas, ¿en el torneo del Nacional B suele suceder esto por lo complicado y largo que es? ¿Es más difícil en la B que en Primera en cuanto a la paridad?
- SR: Creo que en Primera es distinto todo. Acá se hacen más parejos porque tenés equipos poderosos que tienen una ciudad atrás y mucho apoyo pero no existe la brecha económica que tenés con los equipos grandes de Primera División. En el Nacional B es más parejo, hay diferencias pero no es tan evidente como en Primera, que es un mundo aparte. Uno que tuvo la suerte de dirigir ahí, es totalmente distinto, más allá de que para mi hoy este formato de la B es hermoso, la dirigencia tendría que buscar sponsors y generar algún tipo de recurso extra para que los clubes puedan solventar los gastos porque así es inviable.

- DA: ¿Para vos se debería sostener el Nacional B como está?
- SR: Sí, seguro que sí. Lo que hay que buscar es la manera de solventar los gastos de los traslados de los equipos. El problema de los ingresos que tienen los clubes es que te tocan dos partidos seguidos de visitante y se te fue la plata. Yo arranqué la segunda rueda contra Brown (PM), jugué de local, fui a Rafaela, otra vez de local y fui a Santiago del Estero. En esos tres viajes se gastaron la plata de AFA. Ahora que están las low cost o con micros, lo que sea, hay que tratar de abaratar los costos porque el torneo es hermoso, han mejorado la logística y la infraestructura de los clubes en el Interior. Es un campeonato muy lindo para que se siga manteniendo este formato y se le tendría que buscar la vuelta para que la pérdida de los clubes no sea tan importante.