(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Senegal dio uno de los grandes batacazos ante Polonia, selección a la que derrotó por 2-1. Bah, sorpresa entre comillas; aquellos que conocen un poco más al combinado africano saben que dieciséis años atrás, en Corea-Japón 2002, su primer Mundial, llegó nada menos que a Cuartos de Final, donde cayó ante Turquía por 0-1. A pesar del golpe sobre la mesa que dio en el Grupo H, la imagen que se llevó todas las luces fue otra, cargada de un enorme simbolismo racial. Así lo resaltó la Federación de Fútbol de Senegal, que acompañó la publicación de la fotografía con el hashtag #TheBeautifulGame.

 

Fuente: @senegalfootball (Instagram)
Fuente: @senegalfootball (Instagram)

Dicen que una imagen cuenta más que mil palabras. Nunca mejor aplicado; el apretón de manos expuesto entre el senegalés y el polaco representa, en pocas palabras, la verdadera esencia de un mundial: un enfrentamiento limpio entre naciones que utilizan el deporte como manera de unir a sus pueblos. Se gana y se pierde pero, al final, lo importante es la competencia entre seres humanos de diversas partes del globo. El deporte más hermoso del mundo, sin dudas.