(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Todo lejos. Muy lejos le queda todo a River. Está a ocho del ingreso a la Copa Libertadores, que pueden ser más si este lunes gana Huracán y a unos indescontables prácticamente 19 puntos de Boca. Y, lo que es peor, no parece encontrar la llave para salir de su mal momento.

Un equipo de Lanús, mezclado entre pibes y algunos jugadores más experimentados, pudo plantarle cara a River, que tuvo el primer gol rápido, pero con ayuda del campo de juego, Ignacio Scocco lo desperdició. El gol entonces llegó del lado del local. Acosta remató abajo, Franco Armani contuvo pero el rebote le cayó a Alejandro Silva que puso, rápido, la única ventaja del partido.

River no encontró sintonía fina en el eje Scocco-Pratto, y sufrió un muy mal partido de Gonzalo Martínez. Lanús le cerró los caminos y, por afuera, ni Marcelo Saracchi ni Gonzalo Montiel pudieron ser alternativa para lastimar al elenco local, que desperdició chances para hacer el 2-0 en varias oportunidades.

Andrada le ahogó el grito a Rodrigo Mora, tras un buen pase del movedizo pero errático Juan Quintero y así se murió la noche en el Sur. River, que venía de sumar de a tres ante Olimpo, y descontarle dos a Boca, volvió a caer y ve como su máximo rival se le sigue alejando. Y también la Copa Libertadores. Y, fundamentalmente, el juego.