(De la redacción de DOBLE AMARILLA) Jesús Soraire hizo su propia inversión en el fútbol y triunfó. De jugar en el Interior con contratos más altos, decidió en dar el salto, poner dinero de su bolsillo y probar suerte en Arsenal. Hoy es el volante derecho titular del Huevo Rondina. Dialogó con 'Doble Amarilla' y contó la forma en que disfruta ser jugador profesional y el privilegio que eso significa.

Doble Amarilla: ¿Cómo viven este presente y cómo lo vive usted en lo personal?

Jesús Soraire: Estamos tranquilos, en lo individual estoy muy contento porque tomé un desafío muy lindo al defender lo que logré con Arsenal. Yo nunca había jugado en la categoría y quería estar a la altura. Nos queda animarnos un poco más para terminar de dar un salto de calidad.

DA: Rondina dijo que si cambiaba a todos los jugadores después de ascender, era como tirar un año de trabajo a la basura, ¿qué significa para ustedes demostrar que dan la talla?

JS: El objetivo era ser competitivos para mantener la categoría . Poder disputar 90 minutos desde lo físico. Luego trabajar mucho día a día en lo que son las virtudes nuestras y los defectos de los rivales para poder hacer nuestro juego. Tenemos jugadores de buen pie y algo elemental como la confianza del técnico que nos ayuda a sentirnos libres adentro del campo. Claro que tenemos responsabilidades, pero nos da la libertad de que podamos hacer lo que sabemos.

DA: Habló de lo individual, ¿cuantas veces soñó cuando estaba en Tucumán con jugar en la Primera División?

JS: Desde que empecé a patear una pelota. Yo vivía en una incertidumbre porque los años pasaban y yo siempre pensaba que no iba a poder lograrlo. Ya lo había intentado mucho y por una u otra cosa no se daba. El fútbol tiene estas cosas y tenes que estar preparado, porque te toca en cualquier momento.

DA: ¿Siempre vivió del fútbol?

JS: No, jugando los federales o amateurs es difícil hacerlo, como pasa en Buenos Aires en la C o la D. Yo trabajo desde los 18 años, me tuve que emancipar para que me puedan contratar, porque sino no podía.

 

 

DA: ¿Y cómo era jugar y tener otro trabajo en paralelo?

JS: Yo soy agente sanitario, después de terminar la secundaria mi mamá que es enfermera me dijo que se iban a necesitar porque había pocos en la provincia, en un numero de uno cada 300 habitantes. Imagínate que el curso que yo hice era de 60 horas y éramos 30, entramos a trabajar todos. Yo trabajaba a la mañana de 7 a 13 hs, entrenaba por la tarde y a la noche apenas salía me iba a estudiar. Estudiaba enfermería profesional y no terminé, todavía me queda un año y por eso soy auxiliar en enfermería.

DA: Con todo esto, ¿pensó en dejar el fútbol en algún momento?

JS: La verdad que al principio era lo que menos pensaba porque era soltero, pero cuando nació mi hija sí, intenté hacer otras cosas y pensaba en dejar de jugar, por eso me puse a estudiar. Yo ya tenia mi trabajo y quería elevar mi categoría con un titulo, para cobrar de manera profesional. 

DA: ¿Y quién fue el “héroe” en esta historia? Porque alguien lo convenció para que siga seguramente...

JS: Sí, el padrino de mi hijo. El técnico de San Jorge era el Chino Aquino y no me ponía, hasta me quería echar porque me decía que yo no entendía conceptos futbolísticos, que sólo "jugaba a la pelotita". Yo veía que no jugaba y que pasaba mucho tiempo y ahí me dije “no quiero jugar más”. Alejandro Pérez, hoy en Peñarol de San Juan, me dijo que no lo haga, que yo tenia muchas condiciones y que sin dudas mi momento iba a llegar. “No dejes, vas a tener una oportunidad más, después acordate de mi”. Creo que fue un consejo sabio, le hice caso porque me lo dijo de una manera tan sincera que le creí, y encima no éramos tan amigos. Después con el tiempo forjamos una gran amistad.

DA: ¿Lo sorprendió que le diga eso no siendo amigos?

JS: La verdad que sí, porque veía que él consideraba que yo era un buen jugador y no tenia que bajar los brazos. Es lo que yo hago con los chicos a veces, cuando los veo con condiciones les digo que no se dejen estar, que sean conscientes de lo que pueden lograr.

DA: Con el tiempo transcurrido, ¿qué le diría al Chino Aquino?

JS: Estoy agradecido completamente porque yo soy el que le pidió una prueba para venir a primera división, al club que sea. Cuando pasó lo que te conté entendí lo que él quería, me dio la titularidad y por suerte no me la sacó más, luego de una pretemporada donde yo ya adquirí los conceptos me dice, “se me lesiono un central, ¿te animás a jugar ahi?” Y yo ni lo dude, le dije que sí.

DA: Y si eso no pasaba, ¿que hacías?

JS: Me quedaba un año más en San Jorge. Yo tenia otras chances de jugar en el Federal, en otros clubes y con sueldos mas altos que en Arsenal, pero yo elegí venir. Arsenal tenía uno de los presupuestos mas bajos de la categoría y yo era el salario mas bajo de todos, porque venía a prueba.
Dije que si, dejé atrás un contrato fijo que era mayor. Encima le tenía que devolver a San Jorge plata porque me habían contratado para que me quede, entonces estuve seis meses poniendo plata de mi sueldo para hacerlo. Por suerte, todo salió muy bien.

DA: Si yo le decía que usted iba a pasar de ser asistente sanitario a empatarle al River de Gallardo en primera, ¿me creía?

JS: No, ni loco jajaja. Me reía, comprábamos un vino y nos reíamos juntos porque iba a pensar que hablabas cualquier cosa.

DA: ¿Y qué significa para usted haber jugado ese partido hoy en día?

JS: La verdad que apenas terminó el partido, cuando salimos del vestuario me senté con mi papá, lo miré y le dije “en 30 años, jamás disfruté tanto un partido de fútbol como hoy” y eso me causó ese partido.Equipo alternativo o no, cualquiera jugador de ellos es titular en otro equipo de Superliga y tienen una idea marcada del juego. Les hicimos tres goles y aun así no nos alcanzó, pero sabemos que este es el camino. 

DA: Se nota que usted disfruta de jugar ¿falta un poco de eso en el fútbol argentino hoy?

JS: Tal cual, si vos mirás un poco de afuera y tomás una panorámica de lo que pasa hoy en el país, nosotros somos un privilegiados. En un país que vive una crisis tan terrible como la de hoy, yo siempre digo que hay que sacarnos la mochila y disfrutar, después de todo es sólo un partido de fútbol.