(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Sorpresa es la que se llevaron en Rosario Central cuando leyeron que Jarlan Barrera, quién hoy jugará la final de la Copa Sudamericana para Junior, ante Atlético Paranaense, firmó con Tigres de México. Sí, el primer refuerzo "Canalla" para 2019, el que anunciaron la noche que conquistaron la Copa Argentina, puso el gancho en Nuevo León.

¿Qué pasó? Mientras en Rosario aseguran que lo esperan el 3 de enero para iniciar la pretemporada, y claman tener un documento firmado por la compra del pase, en alrededor de u$s 1 millón y hasta una foto del sobrino de Carlos Valderrama con la camiseta del "Canalla"; en México aseguran tener un pre-contrato firmado con el jugador que data de agosto de este año.

Al parecer, Jarlan Barrera, efectivamente, habría firmado con los dos clubes, impulsado por dos representantes distintos. Uno que lo hizo poner el gancho con el elenco de Patón Bauza y otro que lo hizo firmar con el elenco que comanda el "Tuca" Ferreti.

En noviembre de este año, Mauro Cetto, director deportivo del elenco rosarino viajó a Barranquilla para apurar el desembarco del talentoso volante que hoy podría coronarse con Junior. Al parecer, Central habría negociado con una persona que no maneja al futbolista.

Desde Tigres, le enviaron una carta a Rosario Central explicando la situación real del jugador e informando que había un pre-contrato firmado con el jugador que databa de agosto de este año, es decir, antes que Cetto cierre el pase del volante a Rosario. Junior realizó el mismo procedimiento con otros dos clubes brasileros que también estaban tras los pasos de Barrera. 

Según pudo averiguar "Doble Amarilla", la representación de Barrera está a cargo de dos agentes, Alessandro Monfrecola y Miguel Guerrero. Ninguno de los dos habría negociado con el "Canalla". Este intermediario, del que aún no se conoce el nombre, es el que habría negociado con Central pese a que Barrera tenía un pre-contrato firmado con la institución mexicana, con quién el equipo argentino debería haber negociado.

Ahora, empezará la guerra de papeles. Si ambos clubes tienen documentación firmada por el jugador. Serían tres años de contrato en Rosario y uno en México. Ahora habrá que ver que papel tiene más validez o si uno anula a otro. Incluso, no se descarta que sea la FIFA misma la que deba mediar en esta disputa. Central, eso sí, tendría todas las de perder. 

 

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