Tras dos préstamos consecutivos, uno en Defensa y Justicia y el otro en Rosario Central, parecía que llegaba la hora de Nahuel Molina Lucero en Boca. Bien conceptuado por el Cuerpo Técnico de Miguel Ángel Russo, el defensor derecho se perfilaba como posible titular, dado que Buffarini no termina de ser del agrado del DT y que, según el concepto del entrenador, Molina le convence más que Weigandt. Pero, algo pasó. 

Nahuel Molina (5-2) Rosario Central vs Godoy Cruz | Fecha 12 - Superliga Argentina 2019/2020

El contrato que une a Molina con Boca vence en junio de este año. Por ende, al momento de concretarse el regreso del jugador a la Ribera, la dirigencia quiso sentarse con el representante del futbolista, a negociar la extensión. Leo Rodríguez, agente de Molina, puso sobre la mesa dos opciones de extensión, las cuales le parecieron exageradas a la CD boquense. Apostaban, en Brandsen 805, que la chance concreta de ser titular en el equipo seduzca al jugador, y así, lograr una extensión de vínculo rápida y sin demasiadas demoras. 
Ante la falta de acuerdo, la Mesa de Fútbol de Boca comandada por Juan Román Riquelme y Raúl Cascini hizo lo que habitualmente se hace en estos casos: apartar al jugador del plantel profesional, brindándole lo necesario para el desarrollo de los entrenamientos más básicos, pero no puede hacer prácticas con pelota ni jugar partidos oficiales, ya sea en Primera o en Reserva. Así, Molina entrena casi solo, hasta que se resuelva su situación, o bien, termine el contrato. 

Pero, según pudo saber ‘Doble Amarilla’, hay algo más detrás de esta historia. En las últimas semanas, desde River llamaron al jugador. Conocedores de sus aptitudes y desempeños en los últimos torneos, se interesaron por su situación contractual, pensando en el futuro. El mensaje fue claro: “no firmes contrato y en junio llegas como libre a River”. En paralelo, Marcelo Gallardo ya dio instrucciones precisas: seguir de cerca el tema y arbitrar todos los medios necesarios para convencer al futbolista que no firme con Boca para lograr su arribo a mitad de año al Monumental. Enzo Francescoli es el encargado de llevar adelante esa misión, ya pensando en el armado del River 2020/21. 

Gol de Nahuel Molina - Defensa vs Patronato - LigaRioTres.com

En Boca desconocían esta situación del interés de River, que estaría haciendo que el jugador se niegue a firmar contrato con el club, para quedar con su ficha en su poder, y así lograr el arribo a Núñez, algo que sería imposible si se hablara de una transferencia convencional, de club a club. La bomba ya exploto, queda esperar a ver si en Boca hacen un nuevo intento para convencer al jugador de quedarse en la Ribera. 


La Ficha de Molina: 

Nació el 2 de diciembre de 1997, en Embalse, Córdoba. 
Hizo inferiores en Boca. Debutó en 2016, en el Torneo Transición. En ese certamen, jugó 8 partidos. Además, tuvo un partido en Copa Libertadores. Lo amonestaron en una ocasión. 
Relegado en Boca, marchó a préstamo a Defensa y Justicia, donde jugó todo 2018: 26 partidos jugados (17 por Superliga, 2 por Copa Argentina y 7 por Copa Sudamericana). Convirtió un gol y tuvo tres amarillas. 

Volvió a Boca, y sin lugar se fue de inmediato a Rosario Central, donde permaneció todo 2019. Allí jugó 30 partidos (22 por Superliga, uno por Copa Argentina, uno por Supercopa Argentina y 6 por Copa Libertadores). Hizo un gol y lo amonestaron una vez. 
En total: 65 partidos jugados, 2 goles, 4 amarillas, nunca fue expulsado. 

A principios de este año, se presentó en Ezeiza para entrenar en Boca, cuando se desató la novela por la extensión de su vínculo con el club.