(De la redacción de DOBLE AMARILLA) Luego de finalizado el partido entre Huracán y Boca en Parque Patricios sorprendió ver a Guillermo Barros Schelotto tan enojado con el árbitro Fernando Rapallini. Y es que su bronca venía por otro lado, y no por esos 90 minutos. 

"Jugaron para River, no para la ley", le dijo el entrenador xeneize al árbitro, y la referencia es al partido por la Supercopa Argentina, donde Rapallini ofició de cuarto árbitro. "Echame, sí, echame", le gritaba enajenado el DT.

Rapallini lo mandaba al vestuario mientras el Mellizo se enojaba cada vez más. "Tomátelas, tomátelas", le decía el hombre de negro. "Salí dos veces campeón, no te confundas", se escuchó decir a Guillermo luego de algo inaudible que mencionó el árbitro. 

La bronca del entrenador comenzó en la final de la Supercopa contra River (0-2). Cuando terminó el encuentro, el Mellizo cruzó algunas palabras con quien era el cuarto árbitro aquel día. Tras la premiación, el técnico de Boca no ocultó su enojo por la derrota y fue a encarar a directamente a Rapallini. Allí nació todo lo que siguió en el Ducó.

Y como si esto fuera poco el que cantó retruco fue Fernando Gago. El capitán se retiró muy molesto del campo de juego. A pesar de haber vuelto al fútbol profesional, el hombre que hoy llevó la cinta de capitán en Boca, se fue también con mucha calentura para con el árbitro Rapallini.

“Nos faltó el respeto. Y eso no lo voy a tolerar”, dijo Gago más tarde y agregó: “Puede cobrar bien o mal, pero la falta de respeto no la voy a tolerar. Voy a hablar con los dirigentes para que estas cosas no pasen. No lo podemos permitir los jugadores”.

El volante reconoció que: “Hay discusiones, hay un montón de cosas dentro del fútbol que quedan dentro de la cancha, pero esto no” y aseguró: “Nunca hablo de los árbitros, te pueden favorecer o jugar en contra, pero la falta de respeto no”. ¿Pero que dijo el árbitro? Según algunas versiones el pito le habría dicho a los jugadores: "hacen tiempo, son malos y van a quedar afuera de la Copa". Tras el paso por las duchas ni Rapallini ni los jugadores confirmaron esos dichos y todo parece que terminará en el Tribunal de Disciplina.

De esta forma culminó un encuentro vibrante y lleno de fútbol y goles. Otra vez la polémica volvió al centro de escena. Rapallini, al salir del estadio, aseguró que "no le faltó el respeto a nadie". Veremos como continúa la historia.