(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) 365 días. Ese tiempo pasó desde aquella final de la Supercopa Argentina entre River y Boca en Mendoza. Y aquel contexto previo parece pertenecer a 10 años atrás y no sólo un año atrás, cuando ambos equipos llegaron al "Malvinas Argentinas" con realidades absolutamente opuestas. 

Boca llegaba campeón, cerca de coronar el bicampeonato y llevándole ¡25! puntos a un River que venía de vencer a Patronato en Paraná con un gol en contra, cortando así una racha de seis derrotas consecutivas como visitante, en momentos en que no encontraba el juego.

El partido fue 2-0 para River y, desde ese momento, la taba se dio vuelta para el "Millo". Encadenó una seguidilla de 32 partidos sin conocer la derrota contando todas las competiciones, ganó el Superclásico en La Bombonera, llegó a semis de la Copa Argentina y alcanzó la final de la Copa Libertadores. Para Boca, el partido fue un golpe que tuvo una onda expansiva importante que se fue aplacando a medida el equipo de Barros Schelotto avanzaba en la Copa Libertadores. El problema para Boca es que volvió a repetir resultado y rival en la final del torneo que más quería ganar: fue en diciembre, ante River y en Madrid. La noche en que se empezó a consumar todo fue la del 14 de marzo de 2018 en Mendoza. 

"Doble Amarilla" propone un repaso, un "cielo e infierno" imaginario de aquellos 22 protagonistas. Varios ya no están en los clubes, otros desde esta noche adquirieron reconocimiento y otros empezaron a ser mirados de costado. Mirá el repaso. 

BOCA

 

Los 11 de Boca.

 

El Xeneize hoy tiene en su equipo a dos de los 11 titulares que salieron a la cancha ante River, en Mendoza. Se trata de Nahitan Nández, en el mediocampo y de Carlos Tevez en la delantera. Si contamos los suplentes, también aparecen cuatro nombres que han adquirido más protagonismo luego de la final: Emanuel Mas, Julio Buffarini (actuales laterales titulares), Emanuel Reynoso (hoy con más continuidad) y Wanchope Ábila. Además de Darío Benedetto que no pudo jugar el partido al seguir lesionado. 

¿Y el resto? Boca cambió casi todas las piezas. Aparecieron en el equipo Carlos Izquierdoz, y Lisandro López como centrales, en reemplazo de la dupla Goltz-Magallán que se mantuvo hasta mitad de año.

En la mitad de la cancha, Pablo Pérez abandonó el equipo tras la derrota en Libertadores en diciembre y siguió manteniendo su lugar en el Once tras esta final perdida, pero sumó otro "mal gesto" de parte de los hinchas hacia él. Wilmar Barrios no estuvo a la altura de lo que venía haciendo, algo que reafirmó en el Superclásico por Superliga y que confirmó en la final de la Copa Libertadores, dónde terminó expulsado. Hoy Barrios, en aquel momento pilar del equipo, está en el Zenit ruso, en su lugar llevaron Iván Marcone y Jorman Campuzano. El otro integrante de la mitad de la cancha, Edwin Cardona fue el que peor la pasó: fue quién le cometió el penal a Nacho Fernández y quién no frenó al mismo jugador en la contra que derivó en el 2-0 final. Este partido le terminó jugando muy en contra para su continuidad en el club y en la consideración del DT. 

Arriba, Pavón todavía no era el Pavón que volvió perdido de Rusia, pero no pudo explotar toda su calidad en la noche de Mendoza y chocó con Armani. A otro que le costó mucho este partido fue a Carlos Tevez, que había realizado declaraciones explosivas en la previa. ("Vamos a demostrar que esto es Boca", entre otras). Carlitos sumó muchas críticas en lo posterior y recién ahora empieza a enderezar su imagen con los hinchas, con este resurgir que vive con Gustavo Alfaro.

Justamente, el otro cambio importante fue en la banca. Guillermo dejó el club en Diciembre y esta derrota pesó en forma. Logró surfear las críticas y a medida que el equipo avanzaba en la Libertadores parecía echar por tierra el estigma de los "partidos importantes" que traía de las semis de Libertadores 2016 ante Independiente del Valle, pero el desenlace copero en Madrid terminó por sepultar su historia en Boca.

RIVER

 

Los 11 de River.

 

La otra cara de la moneda es River. El "Millonario" conserva, de los 11 titulares de la noche mendocina a todo el equipo, con excepción de dos que se han ido por ventas (Maidana y Martínez) y uno que se ha retirado del fútbol (Rodrigo Mora). 

Sin dudas, luego de una gran tapada ante Patronato, esta fue la primera noche consagratoria de Franco Armani en el arco de River. Le ahogó gritos a Tevez y Pavon y mostró un nivel superlativo que sostuvo a River, incluso, 1-0 arriba. En el lateral derecho, Gonzalo Montiel sigue firme en su puesto, al igual que Javier Pinola, como segundo central. Lucas Martínez Quarta (suplente esa noche) tomó al posta que dejó Jonatán Maidana que se fue a México tras la Copa Libertadores y Milton Casco (no fue ni suplente esa noche) se quedó con el puesto de Marcelo Sarrachi, vendido en algo más de €10 millones al Leipzig alemán en el receso de mitad de año.

En el mediocampo es dónde más inalterable se mantiene River. Mantiene el eje Ponzio-Pérez, al mismo tiempo que Nacho Fernández que en la noche del 14/3 tuvo una participación clave, con la corrida del segundo gol y el penal que le cometieron para el primer tanto. Enzo Pérez empezó a mostrar una mejoría en su paso por River en esta noche y Leo Ponzio cumplió.

El conductor fue Gonzalo "Pity" Martínez vendido al Atlanta United luego del Mundial de Clubes. La posta del "10" la tomó Juan Fernando Quintero, suplente en la noche mendocina y sin sumar minutos de juego. Luego, la historia de Juanfer y River cambiaría muchísimo en el andar de la Copa Libertadores 2018, con aquel inolvidable gol al Xeneize en pleno Santiago Bernabéu.

El "Pity" que ya venía con buenas imágenes ante Boca, marcó el 1-0 con un penal bien ejecutado, luego le anotó un gol más en La Bombonera en el clásico de Superliga y la corrida de todos los tiempos riverplatense, en Madrid. Su posta era pesada, pero Juanfer hasta ahora, la resolvió bien. Aquellos tiempos eran de "adaptación" para un Quintero que parecía no ser capaz de completar los '90, incluso, lento. Sin embargo, su figura creció muchísimo.

Adelante, Lucas Pratto y Rodrigo Mora fueron la dupla de ataque. El "Oso" no abandonó nunca más la titularidad y se daría el gusto de amargar a su ex club en otro momento, más adelante y más trascente. Para "Morita" fue la última gran función. El "7" se retiró en enero de este año, cuando su presencia ya era más bien simbólica. En el banco estaban Rafael Santos Borré, actual titular e Ignacio Scocco, a quienes las lesiones lo hicieron perder terreno, pero que entró y anotó enseguida el 2-0, algo que repetiría en La Bombonera, por Superliga cuando también desde el banco sentenció el partido. Luego, "Nacho" no fue protagonista en la final de la Libertadores 2018, pero el hincha de River le guarda mucho cariño, entre otras cosas, por su gol a Boca en Mendoza.

En el banco, por supuesto, no hubo cambios. Marcelo Gallardo se dio el gusto de ganar la que, hasta esa noche, era la final más importante entre River y Boca, junto a la de 1976 que se llevó el Xeneize, con gol del "Chapa" Suñé. Con el plus de haber ganado siendo punto, con un mal juego, cuando se empezaba a hablar de necesidad de "otros aires" en Núñez. Pero Gallardo, una vez más, reinventó su equipo y su historia en River, que ya va para cinco años. Luego, en diciembre, con la obtención de la Copa Libertadores ante Boca el propio River de Gallardo minimizaría esta victoria de la que hoy se cumple un año.

Este fue el primer puñal que River le asestó a Boca en 2018, la primera gran alegría ante el Xeneize. Claro que en ese momento, nadie en River (ni en Boca) imaginaba lo que pasaría en Madrid, nueve meses después, cuando de nuevo River se dio el gusto de su vida al levantar la Copa Libertadores en la cara de su eterno rival. Nadie lo sabe, pero quizás la noche en que se empezó a tejer este 2018 de ensueño para unos y de pesadilla para otros fue esta, la del 14 de marzo de 2018, cuando los dos clubes más grandes de la Argentina se enfrentaron en la Supercopa Argentina, la que ganó el "Millo" 2-0 con goles de Gonzalo Martínez e Ignacio Scocco.