(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Cuando ante la salida desesperada de Ubaldo Fillol, el fallecido Rob Resenbrick estrelló el palo del arco de Figueroa Alcorta, los corazones se paralizaron. Argentina igualaba 1-1 con Holanda y todavía no podía llamarse a sí misma campeona del mundo.

Pero en el alargue, como a los 37' de la primera mitad para anotar el primer gol, apareció Mario Alberto Kempes. Luego, para Holanda igualó Dick Nanninga a poco del final. En el alargue, a los 103', el propio Kempes ensayó una jugada fenomeal y en una patriada puso el 2-1 ante el elenco europeo. A los 114' remató el partido Daniel Bertoni, que agarró la pelota tras una nueva guapeada del artillero cordobés.

El elenco de Menotti logró ganar la Copa en un Mundial en el que debió sortear momentos complicados, como la antesala del partido ante Perú, dónde estuvo muy cerca de quedar afuera de ese Mundial, su Mundial. A la final llegó la Naranja, que ya había sido subcampeona 4 años antes, de Alemania. En esta oportunidad, no tenía a Johan Cruyff, pero igual llegó hasta el final.

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Mario Kempes on Twitter

En medio del horror que tenía lugar en la Argentina, ese equipo logró consagrarse campeón del Mundo por primera vez. Daniel Passarella levantó la Copa, Menotti celebró en el banco, Kempes, Fillol, Bertoni y Gallego fueron pilares de ese equipo que se metió en la historia.