El capitán de la Selección Argentina, Lionel Messi, destacó el trabajo del equipo y reivindicó el hecho de no haber perdido ante Brasil por el gran clásico sudamericano que se disputó en el Bicentenario de San Juan.

"Siempre es duro jugar contra Brasil. Fue un partido trabado y de mucho roce, se hacía difícil jugar", declaró la Pulga, que hoy cumplió más de 100 partidos como capitán del seleccionado.

Sobre su condición física, se sinceró: "Llegué con lo justo y con poco ritmo por la falta de juego. Hace mucho que vengo parado y no es fácil jugar un partido con tanto ritmo como lo exigía".

Por último, en cuanto al transcurso del clásico, declaró: "Siempre nos dimos cuenta de que podíamos, desde el principio. Buscamos jugar y a veces no podíamos. Ellos jugaban a la contra y encontramos más los espacios. No se pudo ganar y lo importante es que tampoco perdimos".