(Desde Kazán, Rusia) La revolución argentina está dándose en este momento en Rusia. La locura por llegar a Kazán es la que domina a los hinchas albicelestes. No existen más pasajes de avión (pese a que cotizaban USD 1000 o más), no hay más pasajes de tren, existen argentinos que se agrupan para ir en Uber y otros para alquilar combis. La necesidad por estar en Kazán manda.

Tanto que un grupo de argentinos (unos 500) se apersonó en la estación de Leningrasky, y exigieron más trenes rumbo a Kazán. Sobrepasada por completo, la FIFA resolvió agregar un tren y permitirle a los argentinos subir a los trenes, pero sin un lugar fijo. La mayoría de los hinchas se quedó en los pasillos o en el coche comedor.

 

 

Ahí, en el coche comedor, "Doble Amarilla" pudo captar la locura albiceleste, amontonados, sin un asiento, pero con parlantes y al ritmo de "Callejeros"; entonando la canción que se popularizó en la puerta del hotel de San Petesburgo.

 

 

Aplausos, cánticos, arenga y los rusos no pudieron creer lo que veían. Incluso los franceses, "rehenes" de la pasión argentina, quedaron en el medio de los cánticos, sin poder dar crédito a lo que veían. La locura ya empezó, la procesión ya está en marcha, por aire, por tierra, en auto, combi, micro, tren, la marea albiceleste ya está rumbo a Kazán. ¡Vamos, Argentina!