(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Panamá Costa Rica tienen el honor de ser los dos únicos equipos de América Central que disputarán el Mundial de Rusia 2018. Los panameños, dirigidos por el experimentado director técnico colombiano Hernán 'Bolillo' Gómez, tendrán su primera experiencia mundialista y, pase lo que pase, lo viven a pura fiesta. En los ticos, las aspiraciones son distintas: el imaginario colectivo no puede olvidar la increíble campaña realizada hace cuatro años, en Brasil. El objetivo de los comandados por Óscar Ramírez (en aquel momento por Jorge Luis Pinto) es reeditar esa actuación.

Ampliar contenido
Ampliar contenido

Panamá, que disputa su primera Copa Mundial de la FIFA, ya se encamina rumbo a Europa. Arribó a Nueva York ayer, pasó la noche allí y estará viajando a Frankfurt, Alemania, durante las próximas horas. De ahí partirá rumbo a Oslo, Noruega, donde disputará un amistoso contra la Selección local el 6 de junio desde las 14. Luego, ya apuntará todos los cañones a la cita mundialista.

Costa Rica, por su parte, tiene en mente la idea de reeditar lo hecho en la pasada edición disputada en Brasil, en la cual lograron llegar a Cuartos de Final y solo una impecable maniobra de ajedrez realizada por Louis Van Gaal consiguió vulnerar a los centroamericanos en Cuartos de Final. Antes de viajar a Europa, los de Óscar Ramírez tienen un último compromiso: un amistoso ante Irlanda del Norte, que funcionará como despedida.

Ampliar contenido

Costa Rica quedó encuadrado en el Grupo E con Brasil, Serbia y Suiza. El cuadro centroamericano debutará el próximo domingo 17 de junio ante las 'Águilas Blancas'. Luego enfrentará a la 'Canarinha' el viernes 22 de junio y cerrará su recorrido en primera ronda ante el elenco de los Alpes el miércoles 27. Panamá, por su parte, debuta frente a Bélgica el 18 de junio, a Inglaterra el 24 de junio y completa su fase de grupos frente a Túnez, el jueves 28. A menos de dos semanas para el Mundial, ambas naciones sueñan con dar el golpe. Como demostraron los ticos hace cuatro años, nada es imposible.