(De la redacción de DOBLE AMARILLA) No le dio la nafta. Pese a empezar ganando desde muy temprano, Inglaterra dejó escapar la chance de volver a jugar la final de un Mundial luego de 52 años. Cayó ante la Croacia de Modric y Rakitic en un partido vibrante, en el que los nervios y el medio tuvieron mucho lugar.

A los 5, Kieran Trippier dibujó el 1-0 con un golazo. Croacia, insistente como es, siguió yendo, y aunque estuvo al borde del 0-2, logró empatar el trámite, con un gol de anticipo ofensivo de Iván Perisic.

Ya en el alargue, a Inglaterra le pesó la responsabilidad, tener tan cerca el objetivo o incluso, la falta de experiencia en estos trotes. Croacia,que venía de disputar dos alargues lució más entero, mejor de la cabeza y aprovechó la que tuvo. Mario Mandzukic, de la Juventus, aprovechó una siesta de Stone y de la defensa inglesa y anotó el 2-1 en el minuto '108, a 12' del final.

Inglaterra jamás estuvo cerca, desde el juego, de llegar a los penales. Fue más por inercia que otra cosa, pero no consiguió doblegar a Subasic. Croacia llega, por primera vez, a la final del Mundo: debió sufrir hasta los penales contra Dinamarca y Rusia y, ahora, logró sacar a los británicos en el alargue. Irá por más, ante Francia, la que le frustró este mismo sueño en la semifinal de Francia 1998. 

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