(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Mauricio Macri cerró la campaña en un acto celebrado en el estadio de Ferro, en el que le propuso a los votantes "convencer a ese que todavía está enojado y cree que todo tendría que haber sido más rápido". En la ceremonia, a cinco días de las PASO, estuvieron presentes Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, entre otros dirigentes del oficialismo.

Un Macri eufórico aseguró que "Buenos Aires está entre las grandes ciudades del mundo. Nuestro sueño es llevar eso a cada rincón de la Argentina, claro que se puede", mientras que los seguidores que se congregaron en el acto, respondieron con el "sí se puede".

"Hago el Topo Gigio como Riquelme", dijo el actual Jefe de Estado, llevándose las manos a las orejas, para escuchar los gritos de la gente. Justamente, el "10" utilizó este gesto en forma de crítica directa al entonces presidente del club, Mauricio Macri.

Luego, afirmó que si bien es consciente de que falta, hay que continuar confiando. "Necesito que sepan que a mí me duele cada uno de los que la está pasando mal, vine a que encuentren su lugar, ser felices y estar orgullosos de lo que hacen", afirmó y luego recordó un hecho de su gestión en la Ciudad: dijo que la avenida Juan B. Justo, "no se inunda más, ¡carajo!".

 

 

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