(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) La Conmebol dio a conocer la sanción por los dichos de Lionel Messi contra la entidad: tres meses de castigo sin poder disputar encuentros con la Selección Argentina y una multa de U$S 50.000.

El fallo indica que se decidió, finalmente, "suspender al Jugador LIONEL ANDRÉS MESSI por 3 (tres) meses contados a partir del día siguiente a la notificación de la presente decisión. En consecuencia, el jugador queda suspendido para disputar partidos oficiales y amistosos con su Selección Nacional en ese periodo de tiempo" y, además, "IMPONER al Jugador LIONEL ANDRÉS MESSI una multa de USD 50.000 (CINCUENTA MIL DÓLARES ESTADOUNIDENSES), en virtud al Artículo 12.6 del Reglamento Disciplinario de la CONMEBOL. El importe de esta multa será debitado automáticamente del monto a recibir por su Asociación en concepto de participación y/o premios".

Por último, al cierre, el Tribunal de Disciplina señala que "contra esta decisión cabe recurso ante la Cámara de Apelaciones de la Conmebol, en el plazo de siete días corridas, a partir del siguiente día a la notificación de los fundamentos de la decisión conforme al Art. 63.3 del Reglamento Disciplinario de la Conmebol", aclarando además que "la cuota de apelación de U$S 3.000 ha de ser abonada mediante transferencia bancaria".

 

 

La sanción tiene un detrás de escena mucho más complejo de lo que parece. Según pudo saber Doble Amarilla, la decisión del Tribunal de Disciplina de Conmebol hasta el pasado martes era castigar a Messi con seis meses de sanción y U$S 100.000 de multa. No obstante, entre lunes y martes, en la Confederación recibieron un llamado de Suiza.

En el llamado, proveniente de la FIFA (aunque no particularmente de Gianni Infantino, que se encuentra de vacaciones), se le sugirió a Alejandro Domínguez que el Tribunal no le aplique una pena tan dura a Lionel Messi. Inclusive, según pudo saber Doble Amarilla de fuentes de Conmebol, se llegó a poner en tela de juicio si el astro debía ser sancionado por la entidad rectora del fútbol sudamericano, teniendo en cuenta también que el Diez argentino presentó una carta de disculpas. Cabe recordar que Gianni Infantino es bastante cuidadoso con los futbolistas, ya que considera que son lo más importante de la industria, motivo por el cual se opone a medidas excesivas y solicita tener cuidado con la aplicación de las mismas.

Domínguez, por supuesto, no se mostró contento con la recomendación que llegó desde Zúrich, desde donde le aconsejaron que haga saber al Tribunal de lo sugerido. Por ese motivo,la publicación de la sanción se terminó retrasando. El número uno de Conmebol masculló bronca por algunos días y accedió a la sugerencia de FIFA. Finalmente, el Tribunal decidió reducir a la mitad los dos castigos para el Diez argentino. Cabe resaltar que a Messi también se le abrió una investigación de oficio en el Tribunal de Ética, curiosamente cerrada tres días después, también de oficio.

A Messi, entonces, le terminó cayendo una sanción mucho más liviana de la que pretendía Domínguez que el Tribunal le aplique: no se perderá los seis partidos que jugará la Selección de Lionel Scaloni en lo que queda del año, sino que estará ausente de cuatro; no disputará los amistosos frente a México y Chile en septiembre ni ante Alemania y la Selección Vasca en octubre. La flamante vuelta se produciría nada menos que contra Brasil en noviembre. El mismo mes, la Albiceleste también tiene pactado un cruce con Arabia Saudita.