(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Desde mucho antes de la mediática sigla HAZ, Gustavo Arribas marcaba tendencia en la representación de jugadores. Ese sello que se hizo conocido dentro y fuera del fútbol, se formaba con las iniciales de los tres socios del imperio empresarial. Hidalgo, Arribas y Zahavi. Estaban en el fútbol e incursionaron en el automovilismo.


Hace poco más de dos años, Gustavo Arribas es ‘el jefe de los espías’, o el número uno de la AFI (ex SIDE). Y eso significa que debió haber dado un paso de los trabajos en el fútbol, o al menos, de la exposición que esto supone. Arribas, acusado de recibir sobornos de la constructora brasileña Odebrecht en el marco de la investigación conocida como Lava Jato, transfirió los negocios en el fútbol a su hijo en Argentina y a su sobrino en Brasil, según informa este domingo Tiempo Argentino, en un extenso artículo. El trío está presente en el último registro de representantes de jugadores de la AFA. Además de Gustavo, están Ezequiel Arribas (hijo) y Juan Manuel Gemelli (sobrino). Un arrepentido de Odebrecht lo acusó de recibir sobornos en una cuenta de la sucursal Zurich del Credit Suisse.


Arribas padre y Gemelli mantienen con vida el sello Soccer Player Agenciamento Esportivo en San Pablo. El titular de la AFI recién admitió la existencia de la firma en la ampliación de la declaración patrimonial ante la Oficina Anticorrupción después del escándalo en el que lo involucró un arrepentido de Odebrecht, según informa Tiempo Argentino. Gemelli, que se radicó en Brasil luego de la polémica transferencia de Carlos Tevez a Corinthians en 2005, es la mano derecha de Arribas en el fútbol, la continuación de las transferencias que evaden la prohibición de la FIFA de que una persona física –un tercero– sea dueño de los derechos económicos de un futbolista.


Una persona cercana a la familia, asegura que siguen ligados al mundo de la pelota. Ezequiel Arribas, el primero de los herederos de Gustavo, se especializó en dirección de fotografía en la New York Film Academy y estuvo relacionado a la producción de piezas audiovisuales para los jugadores (los famosos videos de promoción para las ventas). Ahora acompaña a los futbolistas a Europa y otros países a los cuales se hacen las transferencias. Hablar varios idiomas resultó fundamental para poder llevar adelante esa tarea con total comodidad. En Buenos Aires, la base preferida para hacer encuentros es el Hotel Madero, donde se concentra el plantel de Boca.


Las relaciones en el exterior, son múltiples. Son evidentes los contactos de el clan Arribas con Maldonado, el club uruguayo que es (o era) el preferido para hacer triangulaciones de jugadores. Por caso la triangulación de Jonathan Calleri –de Boca a Deportivo Maldonado de Uruguay y de ahí a São Paulo– fue la última intervención directa en el fútbol de Gustavo Arribas, seis días después de que Macri anunciara que sería el director de la AFI, en diciembre de 2015, recuerda el medio Tiempo Argentino.


Arribas, era el asesor en Latinoamérica del Stellar Group inglés, emporio dueño de Maldonado. Otro que pasó por esas triangulaciones es el brasileño Allan, que juega hoy en Napoli de Italia. De postre, Gemelli figura con Allan como socios de AMMT Investimentos Imobiliarios, cuya principal actividad económica es la "compra y venta de inmuebles propios". Según indica Tiempo Argentino, los contactos ensayados con los teléfonos y las direcciones de email que figuran en la firma, no tuvieron resultado positivo.


Gemelli está inscripto en la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) en los registros de agentes. Ya en 2012, cuando una rodada de la AFIP avanzó sobre los representantes (bloquéandoles los número de CUIT por operaciones en "paraísos fiscales deportivos"), Gemelli era la mano de recha de Arribas padre. Cuentan que en los vestuarios de GEBA donde participaba del clásico torneo de fútbol interno, el joven confiaba que "el tío está metido en Boca. Es muy amigo de Macri".

 

En diciembre de 2016, Arribas apareció mencionado en L'Espresso por otra cuenta en un banco suizo. El medio europeo reveló que Porto de Portugal le pagó en 2011 al propietario (Maldonado) del 70% de la ficha del brasileño Alex Sandro 6,1 millones de euros en el HSBC. Investigaciones que marcaron tendencia en esos tiempos, como los Football Leaks, Arribas estuvo detrás del depósito por el pase de Alex Sandro. Hoy, desde un plano más secundario, el número 1 de los espías sigue estando cerca del fútbol. Tanto o más cerca de antes, a través de su empresa familiar.