(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Tal y como anunció "Doble Amarilla" el pasado 4 de octubre, Conmebol se decidió y conseguió la "cabeza" de Wilmar Valdez. El ex presidente de la AUF, cargo del que se corrió por denuncias de corrupción que involucraban a clubes de la Primera División del fútbol charrúa, finalmente dejó su cargo como representante de la Conmebol ante el Consejo de la FIFA. 

Esto es lo que ocurrió en el Congreso Extraordinario de la CONMEBOL que tuvo lugar en Santiago de Chile. Luego de su salida intempestiva de la AUF, Váldez sorprendió con su negativa a abandonar el cargo que ostentaba en el ente sudamericano. Esto causó molestía en Asunción y en las distintas organizaciones miembro. Es por eso que desde el organismo se decidió darle salida de manera obligada, contando con el apoyo de la mayoría de las federaciones y de la FIFA, que ya lo tenía apuntado por negarse sistemáticamente a modificar el estatuto de la AUF.

La salida de Valdez generó que ese lugar sea ocupado por Claudio Tapia, de manera interina, los próximos 90 días. Algo que se hará oficial en un futuro cercano. De esta manera, la AFA volverá a ostentar el lugar que perdió ante la salida de Luis Segura. Un dato: cuando Segura dejó su cargo al frente de la AFA, inmediatamente renunció a su puesto de Conmebol, algo que Váldez no hizo. 

Además, con esta salida, Conmebol continúa llevando adelante el proceso de renovación de aquellas autoridades que sean un obstáculo para los objetivos de cambio que persigue el ente con sede en Luque, Gran Asunción. Luego de ordenar una auditoría para fotografiar el daño real que le causó la corrupción sistémica de los últimos años, el organismo se abocó a cambiar los procesos más viciados de dicha corrupción, tales como el de adjudicación de derechos de televisión. Ahora, está en pleno proceso del tercer punto: avanzar en el recambio dirigencial de figuras más relacionadas al pasado y que boicotean el cambio. 

En ese sentido, la salida de Valdez es importante. Conmebol realizó esta movida con pleno apoyo de Gianni Infantino. Además, Valdez, escudado en los clubes de la Primera División uruguaya, fue el impulsor de la resistencia a la reforma del estatuto de la AUF exigida desde Conmebol y FIFA, una de las principales razones por las cuales la AUF hoy está intervenida por un Comité Regularizador que opera en Montevideo pero atiende en Zurich.

Además, al ex titular de la AUF, se le advirtió más de una vez que acompañe los procesos de cambio. A Uruguay se le pide que modifique su carta magna para que los diferentes sectores del fútbol tengan una representatividad real. Esta modificación es incluso pedida y apoyada por jugadores, entrenadores y árbitros. Valdez recibió diversas advertencias, inclusive cara a cara por parte del máximo ente del fútbol mundial, sobre las consecuencias de no encarar los cambios. No las escuchó, hizo caso omiso y ahora dejó su lugar en CONMEBOL.

Valdez estaba atrincherado al cargo que hoy perdió, pese a que en los primeros instantes dio señales de correrse, luego se mantuvo firme. El ex titular del fútbol uruguayo, además de conseguir molestar a Alejandro Domínguez, quién se negó a recibirlo luego de su salida de la AUF, alteró la concordia que tienen hoy los presidentes de sus asociaciones en temas institucionales. Concordia que desde hoy, con su salida, intentarán recuperar.

En el futuro imediato, Conmebol definirá quién ocupará ese cargo. No será en Santiago de Chile, pero sí en una próxima reunión del Consejo del ente. Así, el fútbol argentino volvería a pisar fuerte en Conmebol y tendría llegada directa a la FIFA, lugar de privilegio que había perdido en tiempos de la Comisión Normalizadora y que, hasta ahora, no había podido recuperar. 

Este es el orden del día de hoy, en Santiago (Conmebol)