(De la redacción de DOBLE AMARILLA) En la sede de Conmebol, en la localidad paraguaya de Luque, los diez máximos representantes del fútbol sudamericano hicieron su primera reunión post Mundial de Rusia.

En un cónclave muy cerrado, se trataron varios temas de agenda abierta, y otros temas de estricto y riguroso secreto porque además se plantearon asuntos de futuro. 

A los diez presidentes se le presentó el resultado de la licitación de los derechos de las próximas Copas Libertadores y Sudamericana, y los consecuentes ingresos extraordinarios. Además se definieron las respectivas finales a partido único en Santiago y Lima, además de la vuelta del Preolímpico, que se realizará en Colombia en 2020.

 

 

Entre otras cosas, uno de los temas que hizo hincapié Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, fue sobre las elecciones inconclusas de la AUF, donde la máxima autoridad les advirtió que si se realizan el día 21 de agosto, tal como estaba reprogramado, todos los candidatos a presidente como Del Campo, Abulafia o los potenciales que puedan sumarse, tendrán que pasar el test de idoneidad antes de las correspondientes elecciones, ya que forma parte del nuevo estatuto de la Confederación Sudamericana de Fútbol y, la representatividad del nuevo presidente de la AUF ante el Consejo.

Con la presencia de Edgar Welker (presidente interino) en Luque, el presidente de Conmebol les sugirió que el nuevo presidente tome como propio la necesidad de aprobar el estatuto, que viene demorado en Uruguay.

Por su parte, Edwin Oviedo también se presentó en este Consejo mientras atraviesa una de sus peores crisis institucionales en Perú. El primer mandatario de la FPF recibió un espaldarazo de Conmebol en medio de una ola de críticas y denuncias en su país. Según pudo saber Doble Amarilla, Alejandro Domínguez pidió respaldar a Oviedo, ya que es un presidente electo y que está en ejercicio. Además, aseguró que está haciendo muy bien las cosas en la federación peruana.

El actual presidente de la Federación peruana está acusado de haber dado la orden para ejecutar a dos miembros del sindicato de la azucarera Tumán en el 2012 y luego de haber utilizado el tráfico de influencias para evitar ser inculpado en este caso.

Tambien, de acuerdo a lo conversado en el cónclave dirigencial, se desprende que la Conmebol busca aliados en la lucha de Dominguez contra Paco Casal, que es el dueño de los derechos de televisión en los torneos de Perú, Ecuador y Uruguay. Por lo tanto, la defensa de Oviedo en Perú tiene además una necesidad de frenar el potencial avance del empresario uruguayo en el país incaico. En este tema, el principal problema es entre el presidente de la FPF y la Justicia peruana. Además, fuentes locales consultadas por DOBLE AMARILLA, afirmaron que entre Oviedo y Casal existe una buena relación, y que el mandamás de la CONMEBOL estaría viendo fantasmas en su pelea contra el empresario uruguayo. 

En tanto, el presidente de la Conmebol no quedó ahí y fue mucho más lejos en este asunto. Hizo principal hincapié en la gestión de Edwin Oviedo y apuntó que detrás de todo lo que se está diciendo, hay un movimiento desestabilizador, que tiene a Paco Casal como protagonista. Por último, sentenció  que mientras no haya ninguna decisión por parte de la justicia peruana, el presidente de la FPF merece todo el respaldo de la entidad que rige el fútbol sudamericano y, si es necesario, de la FIFA.

Además la CBF se presentó ante el máximo organismo del fútbol sudamericano con Rogerio Cabloco como representante luego del controvertido voto del Coronel Núnes en Moscú. Según averiguó este medio, el nuevo mandatario de la entidad brasileña, fue muy bien recibido y le aseguraron que lo sucedido con Coronel Nunes había sido una cuestión individual y no en nombre de la CBF en contra de una decisión conjunta de Conmebol.