El desfile de la gente por Udaondo, Alcorta y alrededores es incesante. “No esperábamos tanta gente”, se sincera con Doble Amarilla una fuente que trabajó cerca del armado oficialista, encabezado por Jorge Brito, gran ganador en estas elecciones “millonarias”. La mañana arrancó movida. Policía por todo Figueroa Alcorta, en especial, en la emblemática Toyota que queda frente a la puerta principal de ingreso al Vespucio Liberti. ¿El motivo? Las dos facciones de la Barra se acercaron a votar. Los violentos también quieren tener voz y voto sobre el futuro de River y, por las dudas, la policía se hace presente.

“Ingreso por Puerta Maratón” y “usen el barbijo” son las dos frases-órdenes que salen desde los megáfonos de quienes están a cargo del orden. Rodolfo D’Onofrio, el mandatario saliente, votó temprano en unas elecciones que retrasaron su inicio 20’ y que culminarán a las 20.30. Luego, desaparece de la escena. Detrás de él vota Jorge Brito. De impecable remera blanca y sonrisa al tono. Amable para saludar, agradece a todos los que votaron, y se saca una, dos, tres, cuatro mil fotos. Será una jornada larga para quién podría terminar el sábado siendo el nuevo presidente del Club.

En los Quinchos vota Carlos Trillo, que está confiado en ganar la minoría, y luce sonriente. Casi pegado en tiempo, pero en el Gimnasio Principal, vota Luis Belli, el candidato más humilde de todos, el que sin aparato apunta a orillar los 1000 votos, pero piensa mucho más allá, en 2025, y en 2029. También está alegre y dice que está “disfrutando” el día.

La contracara es Antonio Caselli. Remera negra, tapabocas en la muñeca, sonrisa para los socios, apretón de mano, pero gesto adusto a a la de votar y de enfrentar a la prensa. ¿Está en riesgo su histórico lugar como minoría? David Trezeguet, su vicepresidente, también anda vestido de negro, y accede a sacarse fotos con los socios que lo ven y recuerdan aquellos goles en la B Nacional 2011/12.

También pululan por el club el vicepresidente saliente, Stéfano Di Carlo, que ahora todo apunta que será secretario. Stéfano, además, es el presidente de la Junta Electoral y, por lo tanto, quién irá informando el devenir de unos comicios que, de movida, parecen haber atraído a más socios de los que se pensaba. También está Ignacio Villarroel, de camisa celeste. No es tan reconocido por los socios, pero sí parte importante de los 8 años de D’Onofrio. Ahora, es candidato a Vicepresidente 2do del club. El vice primero, Matías Patanian, votará por la tarde y, por ahora, no se lo vio. Enzo Francescoli sí votó, pero en un homenaje a Ortega, gambeteó a todo el mundo y entró por otro lado burlando a la propia gente del club.

De todas maneras, EL tema de los comicios es uno sólo. ¿Sigue o no sigue Marcelo Gallardo? Los socios especulan en los pasillos, creen ver gestos en las últimas acciones del DT y ya se preocupan a cuenta. Los más optimistas se ilusionan con que el DT confirme que sigue en los festejos del 9/12. Es la charla en las colas para votar y el rumor que gana el anillo interno. Hoy se elige presidente, claro está. Pero el socio de River quiere saber si Papá Noel va a volver a dejarle un Muñeco en el arbolito o no. 

Ya sobre la tarde se vieron gestos de satisfacción en Jorge Brito y Matías Patanian, candidatos a Presidente y Vice de "Filosofía River", que se estrecharon en un abrazo fraterno. Igual, la buena onda entre los candidatos reinó durante todo el día. Salvo con Antonio Caselli, quién se mostró muy enojado e incluso subió al Salón de Honor donde estaba la prensa, preguntando quién era de qué medio que decían que él iba tercero.

El Beto Alonso generó una conmoción al votar. El ídolo llegó con anteojos oscuros y fue bañado en una ovación, aplausos y palmadas de todo tipo, al mismo tiempo que le ponían por delante celulares y selfies por centenares. Tardó varios minutos en llegar al Microestadio, lugar dónde tenía que emitir su voto. 

Igual, el rockstar de la jornada fue Rodolfo D'Onofrio volvió cerca del cierre de los comicios. Con camisa blanca (como Brito), el presidente parecía un auténtico rockstar. La gente lo abrazaba , le pedía fotos, le gritaba "Usted es el mejor presidente de la historia, sin dudas" y el mandatario saliente. Y, claro, le reclamaban por Gallardo. "Eso ya es problema de Brito", bromeó el mandatario saliente, quién estuvo sacándose fotos con los socios durante más de media hora. 

El presidente de la Junta Electoral, Stéfano Di Carlo, actual vice del club y candidato a vocal en el nuevo mandato, en el cual todo indica que ejercerá el lugar de Secretario del Club, fue el encargado de hablar con la prensa, informar que se trató de una jornada "tranquila y democrática". Sin embargo, en medio de todo lo que sucedió en el Estadio Monumental, jamás dejaron de sonar los bombos de la barra.