(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Por estas horas Antonio Caselli sigue siendo el principal candidato opositor en River, al menos eso marca el termómetro casero que tiene la política riverplatense en el anillo del Monumental. No sería raro, segundo en las elecciones donde Rodolfo D’Onofrio fue electo presidente, el hijo del ex embajador en el Vaticano se presenta nuevamente a candidato a ocupar la presidencia, aunque esta vez parece más que complicada la misión con una gestión que ganó casi todo en lo deportivo y que despliega números verdes en la mayoría de los indicadores, claro, cabe aclarar que River venía del infierno passarelliano.

Como ya contamos la oposición apunta su campaña al único punto flaco de la gestión D’Onofrio-Brito-Patanián: la atención al socio. Son reiteradas las quejas principalmente respecto a la compra de tickets como la falta de acciones innovadoras para acercar al socio más al club. Mientras el oficialismo no piensa prácticamente hacer campaña, desde la vereda de enfrente ‘el Gordo’, como lo llaman en River, apunta a seguir siendo el principal referente opositor y es por eso que sí va a hacer campaña y fuerte. 

Ya durante el fin de semana se pudieron ver banderas y panfletos en las adyacencias del Monumental y está preparando las habituales mitin con socios. Pero la novedad es que decidió contratar a Carlos Baccetti como su gurú publicitario para la campaña. Casualmente el ex publicista de la Alianza anunció recientemente que reeditara la exitosa dupla de los noventa con Ramiro Agulla, aunque esta vez para ser protagonistas de un reality show que contaría con la conducción de Mario Pergolini. 

Pese a la contratación de Baccetti, una movida de esta semana le salió mal. Caselli viajó a Italia, su segunda casa, para “tener reuniones importantes que ayudarán a posicionar aún más a River en el mundo”. Al menos así describió el opositor su mini-gira en Twitter posando con una camiseta de Dybala y dos pelotas con los colores de la Juventus.

A los pocos minutos empezaron a llover las críticas. Los hinchas millonarios le recordaron que la Joya de la Juventus es fanático de Boca y que cuando River militaba en la B soñaba con hacerle un gol con Instituto a los Millonarios por su fanatismo xeneize. Otros criticaron que no eligiera la camiseta de Higuaín para la foto. Los más crueles le hicieron ver que mientras Caselli se sacaba una foto con una remera y dos pelotas, D’Onofrio exhibía un retrato junto a Florentino Pérez en las oficinas que el presidente del Real Madrid tiene en el Bernabeú. Curioso error de estrategia en medio de una campaña en la que, pese a que dice que va por la presidencia, parece ser que sólo se compite por el premio consuelo de permanecer.

Tras el paso en falso, el opositor cerró la gira con dos glorias de River: Santiago Solari y Hernán Crespo.