(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) El dueño del Chalsea, Roman Abramovich, quiere construir un estadio gigante para más de 60 mil personas, con un costo de £ 1000 millones. Pero en el camino a transitar para alcanzar el objetivo, surgió un problema: una familia se opone a la obra en Stamford Bridge porque la reforma le taparía el sol en su departamento. 

El nuevo estadio, basado en una reforma del actual, sería el más caro de Europa. La familia que hizo la presentación formal en la Justicia británica lleva medio siglo viviendo en ese departamento y consideran que la obra le sacaría sol a su departamento. 

 

La imagen de cómo sería el nuevo estadio y en círculo rojo la ubicación del departamento en cuestión.

 

Según la BBC, los Crosthwaite (apellido de la familia), consiguieron un recurso judicial en contra del permiso de planificación que fue otorgado al Chelsea hace un año y confirmado por el Alcalde de Londres Sadiq Khan. Ante esta situación, sabiendo que el proyecto iba a estar parado, Chelsea salió con todo: buscó indemnizar a la familia con una suma de seis cifras a la familia como lo han hecho con otras personas y familias de la zona, pero los Crosthwaite se mantienen firmes. Unos vecinos, producto de esta situación, se hicieron de £ 1,18 millones vendiendo su casa. De momento, no va a haber novedades hasta inicio de la semana que viene, cuando los Concejales londinenses se reúnan para determinar lo que procederá con esta situación.