(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) La alegría en Parma se transformó en preocupación y, si se llega a confirmar la acusación que recae sobre uno de sus futbolistas, pasará a ser decepción y sufrimiento. Resulta que Emanuel Calaio, delantero del conjunto italiano, habría enviado mensajes vía WhatsApp a dos jugadores del Spezia (Filippo de Col y Claudio Terzi) con intención de ''alterar el normal desarrollo y resultado final del encuentro'', que acabó con victoria y ascenso parmesano a la Serie A, el pasado 18 de mayo. En caso de confirmarse el supuesto amaño, recaerían graves sanciones sobre los de Emilia-Romagna.

 

 

La acusación fue realizada por la Federación Italiana de Fútbol y enviada al Tribunal de la Federación. El presunto amaño supondría la violación del artículo 7 del Código de Justicia Deportiva y, en caso de que haya fallo desfavorable para la institución, la victoria y el ascenso correrían grave riesgo.

El club que se refundó empezando en la Serie D en 2015 lanzó un comunicado para calmar a los aficionados, en el cual se indicaba: ''El Parma se entera con dolor y desconcierto de las noticias de la prensa sobre la acusación de presunta violación del artículo 7 del Código. La sociedad deportiva no ha recibido ningún tipo de comunicado y, si se confirma, sería desconcertante. Seguimos convencidos de que de ninguna manera los hechos controvertidos pueden ser un acto ilícito. Por lo tanto, estamos seguros de que este suceso, que está causando daños graves a la imagen del Parma, solo se puede definir sin consecuencias'', rezaba el texto.

La confirmación del presunto amaño y de la sanción por parte del Tribunal equivaldría no solamente al no ascenso a la Serie A, sino también al descenso a la tercera categoría, una penalización de puntos al inicio del torneo siguiente y una descalificación para Calaio por cuatro temporadas, más una sanción económica de 50 mil euros. ¿Habrá sido en vano el ascenso parmesano?