Sven-Goran Eriksson cumplió su sueño de dirigir a Liverpool en un partido de leyendas en Anfield. El entrenador, que lucha contra el cáncer, manifestó su deseo por liderar a los 'Reds' al menos una vez y lo pudo hacer durante este receso de FIFA.

"Creo que todo el mundo fue ganador y fue hermoso, absolutamente fantástico, increíble: todo, desde You'll Never Walk Alone y el resto del partido, y una buena victoria, ¡estábamos 2-0 abajo y ganamos 4-2!", señaló Eriksson en diálogo con el sitio oficial del Liverpool. "Es un recuerdo para toda la vida", remarcó.

El sueco, de 76 años, se sentó en el banco junto a leyendas como Ian Rush, John Barnes y John Aldrige para dirigir a los rojos frente a un combinado de Ajax.
 


El partido finalizó 4-2 para los ingleses con goles de Nabil El Zhar, Djibril Cissé, Gregory Vignal y Fernando Torres; mientras que para los neerlandeses convirtieron Boerrigter y Musampa. Un total de 59.655 espectadores disfrutaron del encuentro en Anfield.

"Cuando me preguntaron si estaba interesado pensé que era una broma. Obviamente dije que sí y el hecho de que fuera un partido benéfico lo hace aún mejor. Estoy agradecido al Liverpool por esta oportunidad", señaló Eriksson en rueda de prensa este viernes.

Eriksson dejó de trabajar en 2023 por problemas de salud. En enero, reveló que padece un cáncer terminal y que le queda "un año más de vida en el mejor de los casos".