En plena invasión a Ucrania, Rusia se postuló para ser sede de la Eurocopa 2028 o 2032. Lo hizo a través de una solicitud que fue enviada al Comité Ejecutivo de la UEFA y firmada por la Federación Rusa de Fútbol. No obstante, la decisión final se tomará en septiembre del 2023. 

Cumplida la fecha límite en la jornada de hoy, la entidad europea recibió cuatro postulaciones para albergar las ediciones de la UEFA EURO de 2028 y 2032. Las asociaciones de fútbol de Inglaterra, Irlanda del Norte, la República de Irlanda, Escocia y Gales presentaron una declaración conjunta para la UEFA EURO 2028. Por su parte, Rusia y Turquía pidieron albergar cualquiera de las dos ediciones (2028 o 2032), mientras que Italia se postuló para el 2032.

El nombramiento de los países anfitriones, tanto de la UEFA EURO 2028 como de la UEFA EURO 2032, se realizará recién en septiembre de 2023.

Lo cierto es que la decisión de Rusia sorprendió a propios y extraños teniendo en cuenta el contexto actual, incluso siendo eliminado de todas las competiciones por su invasión a Ucrania. 

A través de un comunicado, la UEFA aseguró que: "El Bureau del Consejo de la FIFA y el Comité Ejecutivo de la UEFA decidieron el 28 de febrero suspender a todos los equipos rusos, ya sean equipos representativos nacionales o equipos de clubes, de la participación en las competiciones de la FIFA y la UEFA hasta nuevo aviso. Sin embargo, en ese momento no se impuso ninguna suspensión de la Unión Rusa de Fútbol. No obstante, el Comité Ejecutivo de la UEFA permanecerá a la espera para convocar más reuniones extraordinarias, de forma regular y continua cuando sea necesario, además de sus reuniones ya programadas para el 7 de abril y el 10 de mayo, para reevaluar la situación legal y fáctica a medida que evolucione y adoptar decisiones adicionales según sea necesario, incluso a la luz de la declaración de interés expresada por la Federación Rusa de Fútbol para albergar la Eurocopa de la UEFA".

Diferentes atletas rusos participaron en un acto de apoyo al presidente Vladimir Putin, lo que generó un rechazo generalizado de los organismos olímpicos y los patrocinadores.

Medallistas de esquí, gimnasia, patinaje artístico y natación se hicieron presentes en el escenario del Estadio Luzhniki y manifestaron su apoyo al líder soviético. 

La mayoría de ellos vistieron remeras con una 'Z' en el pecho, lo que se convirtió en un símbolo de apoyo a las tropas rusas.