Se suspende la venta del Chelsea y se congelan los activos de Roman Abramovich, dueño del club. Así lo definió el Gobierno del Reino Unido, que decidió imponer sanciones a siete empresarios rusos, entre los que se encuentra el propietario de los Blues. 

La canciller británica, Liz Truss, dijo que el congelamiento alcanza fondos por 15.000 millones de libras (unos 20.000 millones de dólares) y que los imperios comerciales, riqueza y conexiones de los sancionados están asociados con el Kremlin.

Truss dijo que también fueron sancionados al ex socio comercial de Abramovich, Oleg Deripaska; el director general de la petrolera rusa Rosneft, Igor Sechin, y el jefe de la empresa estatal de gas rusa Gazprom, Alexei Miller. Completan la lista los directivos del banco VTB, Andrei Kostin, la empresa de distribución de hidrocarburos Transneft,, Nikolai Tokarev, y el Banco Rossiya, Dmitri Lebedev, agregó la canciller.

El primer ministro Boris Johnson dijo que "no puede haber refugios seguros" para quienes han apoyado la invasión rusa de Ucrania. "Las sanciones de hoy son el último paso en el apoyo inquebrantable del Reino Unido a el pueblo ucraniano", dijo el premier.

"Seremos despiadados al perseguir a quienes permiten la matanza de civiles, la destrucción de hospitales y la ocupación ilegal de aliados soberanos", agregó.

Más tarde, el Gobierno dijo que el proceso de venta de Chelsea iniciado recientemente por Abramovich quedaba suspendido. "Las restricciones de congelación de activos también se aplican a todas las entidades que son propiedad o están controladas por Roman Abramovich", dijo el Gobierno en un comunicado.

"Esto significa que el Chelsea Football Club está ahora también sujeto a una congelación de activos en virtud de las sanciones financieras del Reino Unido", por lo que no puede venderse, agregó. Además de esta sanción, Abramovich no podrá ingresar en territorio británico y tendrá prohibido realizar negocios en Reino Unido por su relación con Vladimir Putin. 

No obstante, el Gobierno aclaró que dio una licencia que autoriza la continuación de una serie de actividades relacionadas con el Chelsea. Esto incluye permisos para que el club continúe jugando partidos y realizando otras actividades relacionadas con el fútbol.

Sin embargo, habrá limitaciones: los Blues no podrán vender entradas y sólo los abonados podrán asistir al estadio Stamford Bridge; en tanto, tampoco podrán asistir a partidos de visitante porque no tienen permitido comprar tickets. A su vez, los nuevos contratos quedarán anulados, la venta de indumentaria deportiva de las tiendas oficiales quedará bloqueada y, según medios británicos, se suspenden los traspasos de futbolistas

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Tweet de Chelsea FC en español

La respuesta oficial por parte de Chelsea salió posteriormente a las sanciones impuestas y resaltó que el comunicado "permite continuar con ciertas actividades".

"Cumpliremos los partidos de nuestros equipos masculino y femenino hoy contra el Norwich y el West Ham, respectivamente, y tenemos la intención de entablar conversaciones con el Gobierno del Reino Unido sobre el alcance de la licencia. Esto incluirá la búsqueda de un permiso para modificar la licencia con el fin de permitir que el Club funcione con la mayor normalidad posible", explicaron desde el club.

"También buscaremos orientación del Gobierno del Reino Unido sobre el impacto de estas medidas en la Chelsea Foundation y su importante trabajo en nuestras comunidades. El Club informará más a fondo cuando sea apropiado hacerlo", cerró el breve texto difundido en sus redes sociales.

El Reino Unido ya ha sancionado a más de 200 de las personas, entidades y subsidiarias más importantes y valiosas de Rusia desde la invasión, y más de 500 de ellas ahora están incluidas en la lista de sanciones del Reino Unido.