La noticia de la postulación sudamericana para el Mundial 2030 movió el escenario en todos los países vecinos. De la idea primitiva de que uruguayos y argentinos trabajen en conjunto para recibir a la cita ecuménica, a la intención paraguaya de sumarse a la organización. 

Este punto, despertó la ira de José Luis Chilavert, que siempre que puede, sale al cruce de la Conmebol y de su presidente. Alejandro Domínguez.