(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Cuando Jorge Almirón habló de los peligros de enfrentar a Atlético Tucumán, seguramente jamás pensó en este desenlace: perder la serie 2-1 e irse insultado por un repleto estadio Atanasio Girardot. Pero es lo que sucedió. Los hinchas del "paisa" no se bancaron la eliminación.

Almirón, que sonó en la Selección Nacional e incluso Mauricio Macri expresó su preferencia por él, nunca le encontró la vuelta al elenco tucumano y se despidió pronto de la Copa Libertadores de América, el gran objetivo.

Hombre de Cristian Bragarnik, el DT que venía de brillar en Lanús, también ve con interés lo que ocurre en La Boca, sabe que una intempestiva salida de Guillermo del banco Xeneize podría colocarlo a él en la pole-position para sucederlo, debido a su representante y la relación de éste con el club de Brandsen 805. Y que a Macri le parezca un hombre idóneo tampoco es un detalle menor. 

Mientras tanto, deberá superar el trago amargo de todo un estadio cantando a viva voz: "Ya se acabó, se acabó, el tiempo de Almirón".  

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