(De la redacción de DOBLE AMARILLA) La tensión entre clubes y la Federación Alemana de Fútbol se hace notar desde varios aspectos. Quizás la amenaza del Presidente del Bayern hacia la misma de no cederle jugadores para los amistosos, no sea únicamente por el caso Neuer. Y es que el fútbol alemán quiere abandonar el sistema mixto que tiene y busca la privatización total. Del modelo ideal a la radicalización del emprendedurismo privado.

El modelo alemán representaba para mucha clase dirigencial de las distintas federaciones y clubes de fútbol como un ejemplo de sistema mixto. El mismo consiste en que los clubes posean el 51% de sus acciones, mientras que el capital privado puede aportar hasta un 49%. Esta estructura le permite a los clubes disponer de cierta autonomía necesaria en cuanto a decisiones finales, ya sea de estatutos o de situaciones importantes que afecten los intereses de los clubes tanto patrimoniales hasta incluso culturales (cambios de escudo, colores, etc).

Sin embargo, en el último tiempo, los clubes "poderosos" de la Bundesliga, notaron que no pueden competir de manera equitativa frente a las grandes corporaciones europeas como Manchester City, PSG o Juventus. Es decir, esta medida mixta sancionada en 1998, resulta exitosa y potente en cuanto se refiere al mercado interno y la competitividad nacional. De hecho, quedó demostrado cuando el Bayern incorporó con facilidades a los jugadores Mario Götze y Robert Lewandowski.

Sin embargo, al haber perdido terreno internacional, los clubes notan que el empujón que necesitan para lograr consolidarse en torneos como la Champions League, debe ser con más aporte privado que le permita financiar determinados jugadores o planteles competitivos. Aún así, no necesariamente aporte privado es sinónimo de éxito. Sin ir más lejos, con distintos matices y reglamentos, el modelo español de las Sociedades Anónimas Deportivas no fue la solución del déficit, sino la profundización. Otro caso, podría ser el Manchester United, club que cotiza en bolsa y sin embargo no logra hacer pié en el plano internacional.

Pero los alemanes no miran esos ejemplos, sino uno de los que ya existen en su liga. Ese ejemplo es el Leipzig. posterior a la reglamentación del "50+1" de 1998. Este club fue creado en 2010 y tiene el consentimiento de la Federación Alemana de Fútbol para ser una entidad absolutamente privada. Dicha gerencia la posee Red Bull GmbH en un 99%. En tan solo 9 años de existencia, logró consolidarse en la Bundesliga y hoy pelea el campeonato con el Bayern Munich. Inclusive, ya está disputando la Champions League.

Es por eso que los clubes de Alemania buscan este cambio rotundo de cierta pérdida autónoma por la potencialidad de la inversión. Y es que notan que su estructura, con este mecanismo, funciona a la perfección en materia nacional e institucional, pero no logra generar una continuidad competitiva en el exterior como si lo logran otros equipos. Y saben mejor que nadie, que los inversionistas esperan con cuchillo y tenedor para poder hacer negocios.