Chapeceonse, el club que sufrió la tragedia de la muerte de 19 jugadores de su plantel y el cuerpo técnico en un accidente de aviación en Colombia en 2016, se consagró campeón de la segunda división y retornó a la máxima categoría del fútbol de Brasil. Y lo hizo con el plus de tener a Alan Ruschel, uno de los sobrevivientes de aquel accidente, como capitán del equipo.

El equipo de la ciudad de Chapecó venció a Confianca por 3-1 con una conquista en el quinto minuto adicional y ganó el título al superar por un tanto en el saldo de goles a favor al América Mineiro, ambos con 53 puntos, que le ganó a Avaí por 2 a 1.

Chapecoense (que fue campeón por un saldo de +21 a +20) marcó a través Anselmo Ramón, empató Reiss Silva, y luego Pedro Henrique Perotti y Anselmo Ramón a los 50 minutos y de tiro desde el punto penal estableció el agónico 3 a 1 y el título, según relata "Globo Esporte".

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La tragedia del Chapecoense sucedió el 28 de noviembre de 2016 cuando el avión que llevaba al equipo a Colombia para jugar la final de la Copa Sudamericana en Medellín ante Atlético Nacional se estrelló contra El Cerro Gordo a causa de quedarse sin combustible por un error de cálculo del piloto al hacer la carga en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), donde había hecho escala.

Ese accidente del charter Avro RJ85 provocó la muerte de 19 jugadores, 25 invitados y cuerpo técnico, 20 personas de medios de prensa y 7 tripulantes. Solo sobrevivieron seis jugadores: Ruschel, el arquero Jakson Follmann (le fue amputada una pierna) y Neto. Tras el accidente la Conmebol y Atlético Nacional decidieron declarar campeón de la Copa Sudamericana 2016 al Chapecoense, que tras descender hace un año luego de seis años en primera regresó rápido a la máxima divisional.

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Tras el partido, Ruschel sorprendió con sus declaraciones. "Quiero agradecer a Dios por la oportunidad. Sabemos que no fue fácil por todo lo que enfrentamos, las dificultades salariales, la gente que llegó ahora tiene ocho meses de salario atrasado e incluso llegó a 18 meses. Estoy muy orgulloso de este grupo", indicó. 

"No sé si me quedaré, pero dije que me quedaría con este grupo para siempre, como lo hago con el de 2016. Estoy feliz de haber vuelto a grabar mi nombre en la historia del club. Algunos aquí en Chapecó tienen que respetarme, porque detrás del jugador está el ser humano, principalmente a los que tienen historia en este club, más la historia que tengo yo en este club. Me tienen que respetar", cerró Ruschel.