El martes 3 de junio Argentina volvió a pedir por 'Ni una menos' como viene sucediendo desde hace años. En 2020 fue un pedido particular porque se tuvo que hacer de forma virtual por la cuarentena y el coronavirus. Estudiantes de La Plata, en sintonía con el día, anunció la creación de un protocolo de prevención y de intervención ante situaciones de discriminación o de violencia por razones de género, identidad u orientación sexual.

Según informó el club, el mismo fue aprobado por la Comisión Directiva y será abordado por la Subsecretaría de Género y Diversidad. Este espacio institucional fue creado en 2018 para brindar contención y acompañamiento ante situaciones de violencia. Se puede acceder al protocolo desde el link de la página oficial de Estudiantes.

Doble Amarilla dialogó con Paula Aberastegui, abogada y titular de la Subsecretaría de Género y Diversidad. Relató cómo fue el proceso de creación, contó qué tuvieron en cuenta para el armado y desde qué espacios tomaron experiencias para abordarlo. Además, destacó que dentro de los puntos que se destacan, se “establece la capacitación obligatoria en el marco de la Ley Micaela”.

Destacó la importancia de continuar presentes como club y de brindar contención en un contexto de pandemia y aislamiento.“Tenemos que fortalecer los canales para que, quienes necesiten, puedan hablar y pedir ayuda, y para que sientan que estamos presentes. La pérdida del espacio institucional en lo físico es muy fuerte. El club es un espacio de contención, perder eso implicaría perder la salida de situaciones de vulneración y la posibilidad de hablar”, expresó.

 

La entrevista completa, a continuación:

 

- Doble Amarilla: ¿Cómo se empezó a gestar este protocolo?
- Paula Aberastegui:
Nosotras venimos trabajando desde hace casi dos años en la Subsecretaría y el protocolo es un poco el corolario de todo ese trabajo. Hace rato que venimos planteando la necesidad de tener una herramienta para el abordaje de las situaciones de violencia en el ámbito del club y lo empezamos a trabajar. Es producto de un consenso institucional con distintas áreas, no es solamente escribirlo, sino que se trabaja en articulación con las áreas del club que corresponden, porque implica determinadas medidas institucionales y por eso tiene su tiempo de elaboración. Nosotras además lo trabajamos en una mesa con el Colegio de Abogados de La Plata, con la Comisión de Género y Diversidad, y tuvimos unas primeras instancias con las compañeras del área de Género de Gimnasia. Después seguimos avanzando y logramos terminarlo a nivel interno y ahí salió, aprobado por la Comisión Directiva. 

- DA: ¿Qué aspectos se tienen en cuenta al momento de crear el protocolo?
- PA:
El protocolo es de prevención y de intervención ante situaciones de discriminación o de violencia por razones de género, identidad de género u orientación sexual. Es amplio en su campo de acción, y por supuesto que establece medidas para el abordaje de las situaciones de violencia que se pueden presentar en el ámbito institucional y además medidas de tipo preventivas como son las capacitaciones. Más allá de la letra del protocolo, también implica un compromiso del club en erradicar la violencia de su seno. Por eso es tan importante la aprobación: no es un documento interno nuestro como Subsecretaría, sino que es algo institucional e implica el compromiso del club de tomar determinadas medidas para hacer cesar situaciones de violencia o para que estas no ocurran.

- DA: ¿Qué puntos se destacan más dentro del protocolo?
- PA:
Tiene objetivos, tiene principios de intervención, define también qué conductas se consideran infractoras del protocolo, es decir, conductas violentas o discriminatorias, hace un desarrollo bastante amplio y también lo deja abierto porque nunca es taxativo lo que se establece. Quizás una de las cosas más interesantes que incorpora es considerar que las conductas que se definan como violentas o discriminatorias según el protocolo van a ser consideradas como infracciones al régimen disciplinario del Estatuto del club y, al mismo tiempo, aún en los casos en los que no sea tan aplicable el régimen disciplinario también se va a poder tomar una decisión por la Comisión Directiva. En ese sentido, se establece que estas cuestiones se incorporen como cláusulas contractuales en los distintos contratos que celebre el club con personas humanas. Eso incluye a los deportistas profesionales. Además, establece la capacitación obligatoria en el marco de la Ley Micaela, que también es una demanda, sobre todo de los movimientos feministas que trabajan en los ámbitos deportivos y específicamente del fútbol, que se implemente también en los clubes. Esto insta a tomar una medida concreta con lo que es la prevención de la violencia.

- DA: ¿Se comunicaron con otros clubes, además de Gimnasia que también trabajan en espacios de género?
- PA:
Nosotras siempre trabajamos en articulación, estamos en contacto permanente con los demás clubes. También formamos parte de la Coordinadora Sin Fronteras de Fútbol Feminista y ahí convergen más de cien espacios de hinchas, espacios institucionales, colectivas de jugadoras. Es muy plural esa colectiva y ahí nos nutrimos de las experiencias que van transmitiendo. Me parece que eso es una característica muy propia de los feminismos construyendo en el ámbito del fútbol. Nosotras trabajamos en red y tomamos los recorridos y las trayectorias de los clubes que ya tenían protocolos para poder ver cómo venían trabajando, ver qué es lo que se venía haciendo y adaptándolo a las particularidades de nuestra institución. Consideramos que las experiencias que las otras compañeras puedan tener siempre son valiosas.

- DA: El 3 de junio se conmemoró el ‘Ni una menos’… ¿Se pensó hacer el anuncio el mismo día por lo que significa?
- PA:
Sí… Igualmente fue aprobado recién. No es que se aprobó hace rato, fue hace poco tiempo. Justo coincidió con la fecha y nos pareció que era un acto simbólico muy potente que el club asuma ese compromiso en ese día tan particular para nosotras. Se dio medio todo junto, pero sobre todo por lo que implica. No es solamente un documento, sino que es un mensaje del club hacia sus socios, socias, empleades, deportistas, dirigentes. Es un mensaje institucional de compromiso en la prevención y en la erradicación de la violencia. 

- DA: Y más contexto le da el hecho que Estudiantes es un club que tomó un rol muy social en el último tiempo…
- PA:
Estudiantes viene trabajando en cuestiones que tienen que ver con los Derechos Humanos, con el trabajo más social. Estudiantes tiene un fuerte trabajo social a través de la Fundación y con quien nosotras también articulamos y colaboramos permanentemente y es modelo en muchos de estos aspectos, sobre todo parándose desde un paradigma de Derechos Humanos y pensando también siempre en que es un espacio formativo, no solo deportivo. Estas cosas vienen en esa línea, nosotras somos parte del proyecto educativo del club, nuestro trabajo tiene que ver con eso.

- DA: Se estuvieron difundiendo charlas y talleres que realizaron, por ejemplo, con la Reserva Femenina, ¿cómo es ese trabajo?
- PA:
En este momento es un trabajo que ha cambiado radicalmente. Comenzamos a hacerlo a través de ‘Zoom’ y es diferente. Nosotras veníamos acostumbradas a hacer talleres presenciales planteando algunas dinámicas para hacerlo más entretenido, sobre todo porque son espacios que pensamos para que se genere un diálogo, un ida y vuelta, un espacio de reflexión y no una bajada de línea, más cuando trabajamos con adolescentes. Esto nos ha cambiado todo el panorama y comenzamos con esas charlas que intentan, más allá de los contenidos concretos teóricos que se puedan trabajar, lo que estamos intentando transmitir es que como Subsecretaría y como club seguimos estando presentes, que la pandemia y el aislamiento no impliquen la pérdida del vínculo con el club.

- DA: ¿Qué rol buscan cumplir durante esta cuarentena?
- PA:
Nuestro espacio es de contención y acompañamiento en situaciones de violencia que hoy sabemos que hay muchas mujeres y disidencias sexuales que están en una situación de aislamiento con su agresor. También pueden ser niños, niñas, adolescentes los que pueden estar compartiendo el confinamiento con sus familiares agresores, entonces tenemos que fortalecer esos canales para que puedan, si lo necesitan, hablar y pedir ayuda, y para que sientan que estamos presentes. La pérdida del espacio institucional en lo físico es muy fuerte. Hay chicos y chicas que están todo el tiempo en el club, y es un espacio de contención; perder eso implicaría perder la salida de situaciones de vulnerabilidad y la posibilidad de hablar.

- DA: ¿Se planifican otros talleres para más adelante?
- PA:
Sí, la idea es ir avanzando con las distintas disciplinas, obviamente siendo respetuosas de sus espacios porque también les profes están sosteniendo su espacio de entrenamiento de esta manera, lo cual es raro, pero es la forma de estar. También estamos organizando una grilla de charlas para profundizar en el conocimiento del protocolo para aquellos quienes son responsables de grupo. 

- DA: ¿Cómo fue el acompañamiento por parte de la dirigencia?
- PA:
La aprobación del protocolo fue una muestra de apoyo, de respaldo y de la legitimidad que hemos construido en dos años de trabajo. Eso una se lo va ganando en términos de trabajo, cosa que en Estudiantes es como una palabra muy clave. Desde el inicio, que empezamos a construir el espacio de la Subsecretaría, que Sebastián (Verón) nos permitió trabajar en libertad, confió en el proyecto que se le presentó y a lo largo del tiempo fue apoyando. De hecho, tenemos algunas campañas hechas con él. Fue apoyando el trabajo y esta decisión política de aprobar un protocolo creo que es un respaldo muy importante para nuestro trabajo.

- DA: Que Verón esté apoyando y participando de las campañas siendo uno de los ídolos del club, ¿cuánto significa?
- PA:
Es muy importante el mensaje que él puede dar, siempre va a repercutir mucho más que lo que podamos decir nosotras. Más allá de que nosotras siempre intentamos tener voz propia y que las mujeres del club y disidencias tengan su propia voz, porque si hay algo que hay que trabajar es en nuestra visibilización en estos ámbitos, pero también es importante que determinados mensajes sean transmitidos por él. Sabemos lo que él genera, no por ser el presidente solamente, sino por lo que es Sebastián para Estudiantes, no hay ni que explicarlo. Es fundamental tener ese respaldo.

- DA: ¿Cómo se decidió crear la Subsecretaría de Género y Diversidad?
- PA:
En agosto cumplimos dos años. El espacio se empieza a construir medio de manera más informal, nosotras veníamos con otras compañeras que hoy ya no están pero que en su momento fuimos quienes motorizamos esto haciendo talleres en Bachilleratos de jugadores, en la escuela, con talleres sobre violencia de género, diversidad sexual, también desde otro espacio en el que yo estaba trabajando. Ahí nos empezamos a poner en contacto con el director del Bachillerato y empezamos a plantear la necesidad, no solo de generar políticas para mujeres y disidencias sexuales, sino también porque en ese momento sucedió lo de los abusos de los chicos de la pensión de Independiente, y eso también generó una señal de alarma para entender que las instituciones necesitan estos espacios, para que los pibes puedan hablar, trabajar educación sexual integral. Muchas veces los contextos terminan empujando, lamentablemente porque fue algo terrible para esos pibes, pero se fue dando todo y empezamos a dialogar sobre la posibilidad de construir un espacio, y finalmente presentamos un proyecto, se aprobó y se creó la Subsecretaría en el ámbito de la Secretaría de Cultura y Educación. Desde ahí en adelante fuimos construyendo de a poquito, paso a paso, porque los de género son espacios que generan muchas veces cierta resistencia, lógica, y hay que ir construyendo de a poco, pero ya llevamos casi dos años de trabajo, lo cual es un montón y el espacio ha crecido muchísimo. Hemos podido llevar adelante un montón de acciones que en otro momento institucional era impensada, así que estamos muy contentas por eso.