Ángel "Pato" Cabrera fue capturado por Interpol en Río de Janeiro. Como ya contó Doble Amarilla, el golfista está acusado de violar la restricción de acercamiento contra su ex-pareja, que lo denunció por violencia de género. En las últimas horas, se dio a conocer la foto del deportistas tras su detención.

De acuerdo a lo que pudo saber este portal, el siguiente paso es la extradición a la Argentina. De hecho, ya se preparan los documentos que serán enviados en un tiempo para que Cabrera pueda ser extraditado al país. Cabe aclarar que su captura en Brasil se da a pocos días de que se venciera su visa de turista en Estados Unidos.

En las últimas horas, Cecilia Torres Mana, una de las mujeres que lo denunció, sostuvo: "Me dijo que si él iba preso, yo volvía en un cajón". En diálogo con Arriba Córdoba, manifestó sentirse aliviada por la detención, aunque teme "por la gente con la que él se manejaba".

 

Antes de la detención de Cabrera

La jueza Mónica Traballini había ordenado la captura del golfista en agosto de 2020, tras pedidos de la fiscal de la Cámara II en lo Criminal y Correccional de Córdoba, Laura Batistelli. Según la instrucción del expediente, su ex-pareja, Torres Mana, lo denunció por "maltratos y golpes de puño en la cara" en diciembre de 2016.

Unos meses atrás, Carlos Nayi, abogado defensor de la ex-pareja de Cabrera, relató a Clarín que el fiscal envió un oficio a Interpol para que el golfista sea ubicado y capturado "en el lugar en donde se encuentre y sea trasladado inmediatamente a la Argentina". Tenía prohibido salir del país sin autorización judicial, pero el 16 de agosto se conoció que había viajado a Estados Unidos para participar de un torneo de golf, lo cual originó el pedido ante Interpol.

El letrado también indicó que Cabrera enfrentará un proceso de enjuiciamiento en dos causas acumuladas por violencia de género contra su representada, una por "lesiones leves calificadas y amenazas" del 2017 y otra por "lesiones leves calificada y hurtos" del 2018. En diciembre de 2020, también fue denunciado por su primera ex-esposa, Silvia Rivadero, de amenazarla telefónicamente desde Estados Unidos.