El Gobierno de Alemania llegó a un acuerdo histórico para compensar a las familias de las víctimas de la toma de rehenes de los Juegos Olímpicos de Múnich, en 1972, que terminó con un saldo de 18 muertes.

El Ejecutivo federal, la región de Baviera y la ciudad de Múnich pagarán unos €28 millones a las familias de las víctimas del ataque, que terminó con la muerte de once atletas israelíes al cabo de una sangrienta operación de rescate, informó hoy la agencia de noticias AFP.

Este histórico reconocimiento del Estado alemán, formalizado 50 años después de la tragedia, se dio a poco de que las familias amenazaran con boicotear la ceremonia en Múnich para conmemorar medio siglo del evento.

Una de las estremecedoras fotos de la Masacre de Múnich en 1972
Una de las estremecedoras fotos de la Masacre de Múnich en 1972

Por otro lado, el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, y su homólogo israelí, Isaac Herzog, publicaron un comunicado conjunto en el que anunciaron que asistirán a la ceremonia.

"Estamos felices y aliviados de que se haya encontrado un acuerdo" que sirva para lograr una "aclaración histórica, reconocimiento y compensación poco antes del 50º aniversario y antes de la visita de Estado del presidente israelí a Alemania", señalaron en el comunicado.

"El acuerdo no puede curar todas las heridas", reconocieron ambos presidentes, añadiendo que con el texto, el Estado alemán reconoce su "responsabilidad y reconoce el terrible sufrimiento de los que murieron y de sus familiares".

Tweet de יצחק הרצוג Isaac Herzog

A su vez, el presidente israelí aplaudió el acuerdo anunciado hoy por el Gobierno alemán. "Quiero expresar mi gratitud por este importante paso dado por el Gobierno alemán, liderado por el [jefe del gobierno alemán, Olaf Scholz, asumiendo su responsabilidad y otorgando compensaciones por la injusticia histórica infligida a las familias de las víctimas de la masacre de Múnich", dijo Herzog en un comunicado.

Alemania también desclasificará documentos relacionados con la toma de rehenes y con la caótica operación de rescate, para que los historiadores alemanes e israelíes puedan trabajar sobre el tema.