(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Javier Castrilli y Javier ''Pipo'' Marín protagonizaron un cruce terrible a través de sus cuentas de Twitter. Fue a raíz de una publicación mediante la cual el ex árbitro se quejaba por el nivel del arbitraje en el fútbol argentino, ''donde impera el amiguismo político y dirigencial''.

Debajo de su queja, el dirigente de Acasusso acusó al ex referí de no haber hecho nada cuando tuvo ''la oportunidad de conducir el arbitraje''. ''No hiciste nada te fuiste de noche por la puerta de atrás, a los árbitros que estás defendiendo los sufrimos los clubes de ascenso, no te creas referente porque no lo sos, ocupate de resolver tus asuntos'', atacó el directivo de la Primera B Metropolitana.

 

Javier Marin on Twitter

 

La respuesta de Castrilli no se hizo esperar: negó haber tenido esa oportunidad, indicando que lo dicho por Marín era ''absurdo'' y resaltando que no tenía ''nada para ocultar''. Marín le rebatió que su arbitraje era absurdo y lo acusó de ocultar cosas, además de señalarle que los estafó ''con una muestra de fútbol en Pinamar''.

La réplica fue más dura: le dijo que diga la verdad ''en el caso de los chicos de Independiente''. ''Animate gordo, hacete cargo'', le increpó, deslizando la implicación de Marín en el caso de corrupción de menores que arrancó en Independiente.

 

Javier Castrilli on Twitter

''Yo me animo, por eso te contesto públicamente, devolvenos la plata que nos afanaste, ladrón'', le respondió Marín. Ante eso, Castrilli hizo una última grave acusación: le indicó que deje ''de manejar árbitros y pasar papelitos''. ''No te olvides de la corrupción de menores'', le deslizó para cerrar.

Javier Castrilli on Twitter

 

El año pasado, en medio de la investigación por la causa que arrancó en el club de Avellaneda por prostitución y corrupción de juveniles, Pipo Marín fue llamado a declarar por parte de la fiscal María Soledad Garibaldi. Su presencia fue requerida debido a la aparición de su número, agendado como ''Ballena'', en los celulares de varios de los jóvenes implicados en la causa como víctimas.