(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Una exagerada postal pudo observarse en la previa al partido entre River Plate y Gimnasia de La Plata, específicamente en la esquina de la controversia: Lidoro Quinteros y Libertador. A tres horas del encuentro de Superliga en el Monumental, más de 90 efectivos estaban presentes en el cruce de calles. Hace una semana, cuando debía jugarse el River-Boca, tan solo 20 policías estaban posicionados en el lugar.

La imagen y el operativo pre River-Gimnasia se da después de la renuncia de Martín Ocampo, ex ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, a raíz del fracaso en el operativo desplegado hace ocho días. A diferencia de aquella vez, el anillo fue controlado por Policía de la Ciudad de Buenos Aires. En ese entonces, era custodiado por Prefectura y Gendarmería.

Si bien las fuerzas federales eran las que tenían a cargo ese anillo en el fallido operativo, todas estaban bajo el mando de la Ciudad de Buenos Aires, que había diseñado y controlado la seguridad. Luego de las internas que hubo, la culpa recayó en Ciudad, Ocampo renunció y cada vez son más los indicios de que hubo negligencia. Algunas versiones más conspirativas se refieren, inclusive, a internas que desembocaron en el desastroso operativo.