Tigre derrotó esta noche a Sarmiento por 1 a 0, y lo metió en zona de descenso junto a Arsenal por tabla de promedios, en un partido disputado en Victoria, cerrando la undécima fecha de la Liga Profesional.

El gol de los locales lo marcó el paraguayo Blas Armoa, en un cotejo que tuvo pasajes de muy buen juego y un episodio de alta tensión sobre el final cuando los jugadores visitantes rodearon al árbitro Nicolás Ramírez, reclamando una mano que el colegiado ni siquiera chequeo en el VAR.

Y justamente el que estaba a cargo del VAR era el suspendido para la próxima fecha, Fernando Espinoza, sancionado por su pésimo arbitraje en el partido entre Atlético Tucumán y San Lorenzo.

Además se registró un enfrentamiento cara a cara entre el entrenador de Tigre, Diego Martínez, y el volante de Sarmiento, Emiliano Méndez, que le reprochó algunas críticas despectivas efectuadas por el técnico al conjunto de Junín en el último enfrentamiento entre ambos.

Dos equipos de andar irregular que además para este encuentro debieron realizar cambios en su once inicial por lesiones y suspensiones. Por el lado de Tigre, la fórmula era que Facundo Colidio la tuviera y triangulara con Mateo Retegui y Blas Armoa.

Mientras que Israel Damonte también apostaba a la chapa de sus dos delanteros: Javier Toledo y Luciano Gondou, pero en los primeros quince minutos, los mejores momentos se los dio el juvenil Manuel Mónaco que con improvisación, gambetas y desparpajo hizo revolcarse al arquero local Gonzalo Marinelli.

Mónaco jugaba detrás de los volantes de recuperación de Tigre y aparecía en cualquier lugar, buscando el espacio vacío, ofreciéndose como alternativa de pase. Con el paso de los minutos el encuentro se fue haciendo de ida y vuelta.

Con imprecisiones y algunos errores, pero ambos conjuntos mantuvieron su idea de buscar el arco ajeno, ser ofensivos. Mientras Tigre lo hacía con mucho toqueteo de la pelota, el verde de Junín era practico y vertical y buscaba a Toledo y Gondou para que pivotearan, bajaran la pelota y así esperar la llegada de los volantes.

A los 36 minutos Tigre tuvo un contraataque con varios pases hasta que Colidio la abrió a hacia su izquierda, donde llegaba Martín garay que metió un preciso centro al centro del área, donde Blas Armoa la cabeceo al fondo del arco.

Damonte reclamó una falta en el gol, y también una segunda amonestación de Retegui y su consiguiente expulsión, pero se desbordó y Ramírez lo expulso antes de que termine el primer tiempo.

En el segundo tiempo, Tigre volvió más seguro de sí mismo, Lucas Menossi y Sebastián Prediger se hicieron fuertes en el medio, comenzaron a manejar la pelota, mientras que los dirigidos por Damonte parecieron perder de vista al juvenil Mónaco, que había manejado los hilos en el primer tiempo.

Los visitantes enviaron a la cancha a Lisandro López y a Lucas Melano para incrementar el volumen de juego y ser más peligrosos y llegar a Marinelli, que en los primeros 15 minutos de la segunda etapa fue un mero espectador.

Pero a Sarmiento le costaba horrores llegar al área rival y lo hacía con pelota parada como pasados los 25 minutos, cuando Toledo recibió solo la pelota en el segundo palo, luego de un corner, pero le pegó muy mail por arriba del travesaño.

Sarmiento fue en forma de malón y en los últimos minutos de alargue tuvo un par de tiros de esquina y en especial el ultimo cuando la pelota no salía del área local y la TV mostró una mano del volante de Tigre Agustín Cardozo, por la que todo Junín reclamó penal.

En la jugada siguiente, Badaloni entretuvo la pelota cerca del área de Sarmiento y se la cedió a Alexis Castro que se perdió el segundo casi solo frente al arquero. Apenas el arbitro Ramírez realizó el pitazo final, todo el banco de suplentes visitantes y los jugadores titulares rodearon al juez reclamando por la mano del final.

El final del encuentro termino en una batahola, en donde intervinieron hasta los suplentes de Tigre, hasta que la policía logro armar un cordón en torno a Ramírez para permitirle salir del campo de juego.

Sobre el final del primer tiempo el técnico visitante Israel Damonte fue expulsado por protestar y al término del encuentro cuestionó el arbitraje sin ser enfático, como cuidándose de posibles represalias posteriores, aunque sí sostuvo que "por la patada que pegó, a Mateo Retegui lo tendrían que haber echado".

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