(De la redacción de DOBLE AMARILLA) Diego Tomatti Galeano se adentró en el mundo del fútbol sin haber sido futbolista profesional. A sus 30 años, logró el ascenso con Plaza Colonia y es el DT argentino más joven en conseguirlo. Luego de su paso por la primera de Uruguay, fue llamado por César Luis Menotti, Mánager de la Selección Argentina, para sumarse a su Escuela de Entrenadores. Dialogó con 'Doble Amarilla' y contó sus expectativas y lo que significa formar parte de este nuevo proyecto.

-Doble Amarilla ¿Cómo es adentrarse en el mundo del fútbol a tan corta edad?

Diego Tomatti Galeano: Mis comienzos en el fútbol fueron a los 18 años. Empecé con la figura de videoanalista, ofrecía mis análisis a los distintos cuerpos técnicos, sin formar parte de los staffs permanentes. Me contactaba con los entrenadores y les mostraba mis servicios y lo que podía hacer. Editaba videos buscando patrones de juego de los oponentes. Con el título en mano, pasé a ser DT en equipos de mi ciudad, con un nivel correspondiente a competencias regionales. Tres años después tuve la posibilidad de formar parte del cuerpo técnico que ascendió a Plaza Colonia a la máxima división del fútbol uruguayo.

-DA: ¿Cuánto pesa en el mercado no haber sido futbolista profesional? ¿Es muy visible el prejuicio en el fútbol?

-DTG: No haber sido futbolista profesional no es algo que me atormente, es simplemente una realidad y hay que asumirla como tal. Cada entrenador tiene sus características y una historia que lo acompaña. Me preparé académicamente en muchos aspectos, también soy periodista y me ayudó para saber desempeñarme en los grupos. De hecho a nivel mundial hay muchos casos de entrenadores que no han tenido una trascendencia notoria como jugador y sin embargo se han podido desenvolver muy bien.
 

-DA: ¿Cómo fue la experiencia en Plaza Colonia? Si mal no tengo entendido, son de los cuerpos técnicos más jóvenes de la historia de Sudamérica…
 

-DTG: Fue una experiencia muy gratificante por la oportunidad. Era la primera vez que me desempeñaba como entrenador en otro país. Encabezamos un cuerpo técnico con un promedio de edad de 28 años. De hecho, logramos ser el cuerpo técnico más joven de la historia del fútbol uruguayo profesional. Nos tocó ascender y disputar una parte del trayecto de Primera División en 2019. De hecho, conseguí ser el argentino más joven en haber pasado por el fútbol uruguayo con un ascenso. Se nos dio porque logramos plasmar lo que nos propusimos desde un primer momento gracias a los futbolistas. 

-DA: Ascendieron a Plaza Colonia pero luego no estuvieron mucho tiempo más, ¿es distinta la dinámica en comparación del Ascenso?

-DTG: Fue primordial lograr el ascenso con Plaza Colonia porque a mi entender merece estar en la máxima categoría por todo el proyecto que tiene detrás. Fue devolverle un poco de la identidad que construyó en los últimos años. Lógicamente no es lo mismo el ascenso que la primera, pero es clave destacar que la base del 2018 sigue siendo la base del 2019. Hoy el club está ingresando a copas internacionales.
 

-DA: ¿Cómo debe formarse una persona para ser entrenador sin haber jugado? ¿Cuáles son los secretos o matices que se deben incorporar?

-DTG: No creo que existan secretos ni fórmulas mágicas para ejercer el rol de entrenador. Un técnico tiene que tener conocimientos. Esa es la base del liderazgo en el caso de transmitir los conceptos de modo adecuado. También, un entrenador tiene una idea, una manera de sentir el juego y una determinada forma de jugar. El fútbol tiene sentimiento y emoción. Para mí esto rompe con lo de “haber sido jugador profesional o no”. Cuando sos entrenador, más allá de la experiencia, todo comienza de cero. Por más que hayas sido profesional, las experiencias que tuviste se tienen que saber administrar y explicar, porque del otro lado tenes un grupo de futbolistas a los que tenes que convencer.
 

-DA: Lo seleccionó Menotti para que tenga un rol preponderante en la formación de futuros entrenadores, ¿qué cree que vio en usted?

-DTG: Es una gran responsabilidad y al mismo tiempo una enorme alegría participar del armado de contenidos para futuros entrenadores que elijan estudiar en la Escuela de César Luís Menotti. El motivo de mi selección dentro de la Escuela no sé si yo lo puedo responder. Con algo de pudor, puedo decir que mi experiencia como profesional y mis anteriores funciones como docente en ATFA (Mar del Plata y Balcarce) cubre ciertos casilleros, y en consecuencia se podría entender que tengo algo por aportar.

-DA: Buena parte de los entrenadores toman como palabra mayor a Menotti, ¿qué significa él como uno de los exponentes de su oficio?

-DTG: No me parece casual que muchos entrenadores tengan a Menotti como palabra mayor. No solo en Argentina, sino a nivel mundial. Para nosotros aquella refundación del fútbol en el año 78 fue determinante, además de inculcar un estilo y una idea con respeto, juego limpio y valores deportivos. Ni hablar de la conceptualización que tiene sobre el fútbol que hoy está a la orden del día. Empezando por el Barcelona de Guardiola o el propio Manchester City. Es una figura de una reputación mundial, totalmente rupturista y que para mi hay que ponerlo entre los grandes. Si yo hablo de Menotti tengo que hablar de Johan Cruyff, Rinus Michels, Arrigo Sacchi y siendo contemporáneos Pep Guardiola. Creo que han sido todos ellos determinantes en la "línea de tiempo del fútbol".

 

 

-DA: ¿Cuáles son las bases de la Escuela, qué cree que tiene de innovador respecto del resto?

-DTG: Las bases de la escuela están orientadas a clases semipresenciales. La teoría se adquiere mediante internet, mientras que la práctica se realiza en campo de forma presencial.  Exhibimos conceptos futbolísticos que hoy tienen vigencia y fueron expresados por el Flaco hace muchos años. Es decir, se respeta el "alma menottiana" mediante ciertos valores, principios, acciones y más. Además, aparecen referentes distinguidos como Paco Seirulo, uno de los metodólogos mas importantes de la actualidad. Tenemos un staff reconocido a nivel mundial que colaboran en la Escuela: Ángel Cappa y Fernando Signorini, bastos en experiencia europea y local. A su vez contamos con Rubén Rossi como un referente en el área de juveniles, con experiencias ultra reconocidas. Asimismo, cómo jugador, formó parte del juvenil del 79 donde compartieron dupla Maradona y Ramón Díaz. Toda esta serie de factores son las que engloban la distinción de la Escuela de César tanto a nivel local como internacional .

-DA: ¿Qué significa para usted este nuevo paso por su carrera?

-DTG: Cuando comencé era impensado que a los 30 años iba a conseguir un ascenso fuera de país y que iba a ser convocado por la escuela de César Luís Menotti. Es un paso muy importante porque considero que ser entrenador no es solo estar detrás de la línea de cal, sino que es más profundo. Enseñar a futuros enseñadores es una responsabilidad muy grande y a su vez gratificante. Me incentiva a prepararme aún más y estar listo para lo que venga en el futuro. Me genera felicidad el tener la oportunidad de aprender de los mejores. No todos tienen la posibilidad de intercambiar opiniones con personas que hicieron mucho por nuestro fútbol.