River, puntero de la Zona A, perdió este sábado con Rosario Central 3-1 en el Gigante de Arroyito y dejó en suspenso su clasificación a los cuartos de final de la Copa de la Liga, objetivo que deberá asegurar en la última fecha de la fase regular.

El equipo de Martín Demichelis ganaba desde los 26 minutos del primer tiempo por una sutil definición de Esequiel Barco ante la salida del arquero Jorge Broun pero el "Canalla" llegó al empate en el descuento de esa etapa mediante Luca Martínez Dupuy, reemplazante del lesionado Ariel Cervera.

En el segundo tiempo, con una brillante actuación y en superioridad numérica por la expulsión de Enzo Pérez (17m.), Central aseguró el triunfo con goles de Leandro González Pirez en contra (12m.) y el colombiano Jaminton Campaz (40m.), una de las grandes figuras del partido.

El conjunto de Miguel Ángel Russo, invicto como local en todo el ciclo, conservó su posición de Copa Libertadores en la tabla anual e ingresó en zona de playoffs para la Copa de la Liga a falta de un partido.

River jugó mejor en el primer tiempo y parecía recuperarse de la anterior derrota ante Huracán. Controló la pelota con sus cinco volantes, se adueñó del juego y minimizó a un Central que se dedicaba a esperar en su campo, con escasas ocasiones para salir rápido en contraataque con Campaz.

La abrumador superioridad táctica y técnica de River dio sus frutos en su primera llegada, a los 15 minutos, cuando Simón ubicó a “Nacho” Fernández por el callejón del ocho, Kevin Ortiz quiso cortar pero la tocó hacia Barco, quien entró solo por la derecha del área y definió con maestría ante la salida de Broun.

El partido pareció quedar servido para River, que continuó con su notable dominio del balón ante un Central que no hacía pie en el mediocampo.

Sin embargo, a los 46 minutos De la Cruz falló un pase hacia atrás, el ingresado delantero mexicano Martínez Dupuy la ganó por la derecha, abrió a Campaz, centro pasado al propio Dupuy y definición de derecha, que desató la primera explosión del Gigante de Arroyito.

El complemento repitió la película del primer tiempo, con un River que volvió a monopolizar la pelota, pero careció de profundidad hasta que a los 11 minutos Central desequilibró el trámite con un gol de pelota parada: córner corto desde la izquierda de Malcorra a Campaz, devolución por la raya de fondo, centro atrás fuerte y un fallido rechazo de González Pirez, que la clavó arriba, en el primer palo, en el segundo grito del Gigante.

El encuentro volvió a inclinarse a favor del local a los 17 minutos cuando Enzo Pérez, que estaba amonestado, le metió una plancha a Ortiz en el área local, por la que vio la segunda amarilla y fue expulsado.

River languidecía con el traslado estéril de la pelota hasta el borde del área, pero sin generar una sola llegada clara hasta que Central acertó a los 38 minutos su segundo contraataque y liquidó el pleito: salida limpia de Ortiz desde la izquierda de su campo, habilitación a Malcorra y asistencia precisa a Campaz por la misma punta y el “Bicho” la pinchó de zurda, de tres dedos, y metió de emboquillada en el segundo palo, en el golazo que desató la fiesta en el Gigante, que por primera vez coreó su sobrenombre.

Así, Central, que sufrió y la pasó mal ante la abrumadora superioridad de River en el primer tiempo, lo empató en el final y lo ganó con justicia con una gran reacción en el complemento, en una victoria épica con la que sumó su 28 partidio invicto como local y llegó a los 61 puntos en la tabla anual, en zona de Libertadores. Además, Central volvió a ganarle a River en el Gigante después de 14 años, desde 2009, cuando lo había vencido con goles de Guillermo Burdisso y Gonzalo Castillejos.

Ahora Central depende de sí mismo porque si vence a Arsenal en la última fecha confirmará su clasificación a la Copa Libertadores. Todo ello transcurrió en el último partido de Central en el actual Gigante de Arroyito, que dese mañana temprano comenzará a ser remodelado.

Central ganó esta noche un partido épico y por eso los hinchas “canallas” los despidieron con el clásico “Y ya lo ve, es el equipo de Miguel”.